Posts

TRADUTTORE…TRADITORE EN OCASIONES

La figura del traductor, tal y como comenta Enrique Badosa es una figura muy poco agradecida y que prácticamente vive en el anonimato, excepto algunos casos muy puntuales.

Este post me gustaría dedicárselo a la figura del traductor pero me gustaría que sirviera también como reflexión sobre la importancia y la repercusión que tiene el proceso de traducción en la difusión y el impacto de la obra del autor en el mercado editorial.

No podemos dejar de lado las palabras de Enrique cuando comenta que un autor es él y sus traductores, analicemos un poco este tema.

Cuando nos referimos al traductor como una figura traidora respecto a la obra deberíamos matizar un poco esta idea. Tal y como comenta Enrique Badosa no se puede generalizar, pero no olvidemos que, en cierta manera, la traducción de una obra acaba siendo una nueva versión de la obra en otra lengua. ¿Qué quiere decir esto? Pues que en el proceso de traducción el texto cambia, se fortalece, se debilita, en cierta manera, sufre un proceso de mutación.

Los problemas de traducción no solo se producen en la traducción completa de una obra, la mayoría de veces los podemos observar en los títulos de las películas, en los títulos de novelas que han llegado a nuestras manos, en cómo notamos al leer una obra traducida que algo falla, etc.

Os pondré un ejemplo claro de la traducción de un título de una novela de Bernhard Schlink Der Vorleser. Esta obra fue escrita en alemán y al ser traducida al inglés se tradujo por The Reader y al castellano o al catalán por El Lector. La película también se tradujo de forma idéntica. En un principio podréis pensar, si conocéis la historia, que la traducción sí que tiene una relación con la historia pero ¿Dónde está el problema? Muy sencillo. Vorleser en alemán quiere decir leer en voz alta, no leer. Si pensamos un poco en el  proceso de lectura me daréis la razón en que la lectura es un proceso que va de fuera (la obra) hacia dentro (el lector), en cambio la lectura en voz alta va de dentro (el lector que lee para los demás) hacia fuera (un público concreto, en este caso la protagonista). Por tanto, traduciendo este término como el lector se pierde el verdadero sentido del término que, en realidad, es la clave de toda al historia.

Los italianos fueron más listos la tradujeron por A voce alta: the reader.

Esto nos viene a decir que es muy importante, en el proceso de traducción, reflexionar sobre el verdadero sentido que el autor quiere dar a su obra, conocer la obra a fondo para encontrar pistas y ser, al mismo tiempo, fiel a la intención del autor.

Para acabar os facilito el artículo de Enrique Badosa: https://estheracereda.wordpress.com/2009/12/16/traduttore-traditore/

También os adjunto un artículo de mi bloc donde encontraréis otros casos curiosos de traducción literaria incluído el que aquí os he comentado: https://estheracereda.wordpress.com/curiosidades/

El día de hoy, Traductora Transparente en Goethe-Institut México

Queridos colegas:

Recuerden que el 29 de Septiembre se llevó a cabo el evento Traductor Transparente para celebrar el Día de San Jerónimo, el Día Internacional del Traductor en el Goethe-Institut Mexiko.

¿Qué es un evento de Traductor(a) Transparente?

El Traductor(a) Transparente es una presentación de traducción en vivo en la que un(a) traductor(a) literario permite observar su trabajo por encima del hombro, nos comparte de manera transparente sus reflexiones y pone a discusión sus decisiones de traducción. El público puede ver el texto de partida y todo lo que ocurre en la pantalla del traductor(a) – es decir, todo lo que escribe, las búsquedas que realiza en Internet y las obras de consulta digitales que revisa; así como si anota tres variantes una al lado de la otra o si coloca comentarios, interrogaciones y otras marcas en el texto. El traductor comenta su manera de proceder y en qué consisten los problemas a los que se va enfrentando – esto siempre de manera concreta según el texto que está tratando. Los espectadores pueden formular preguntas, proponer u objetar. Según la experiencia, la traducción transparente coexiste con un público ocasional al cual alcanza también – un público que en este caso tal vez es consciente por primera vez de que sus propias lecturas son traducciones, y experimenta de esa manera, en qué medida depende del traductor la estructuración de un texto importado a la propia lengua.

No se pierdan este evento que nos reunirá para acompañar a nuestra experta y emocionarnos juntos al presenciar ese acto de cuerda floja, traducir en tiempo y espacio real.

“El arte de traducir a Felicitas Hoppe”
Traductora transparente: Lorel Manzano
Idioma: Español/Alemán
Fecha: 29 de septiembre de 2014, 17:00 hrs.
Sede: Goethe-Institut Mexiko, Biblioteca
Tonalá 43, Col. Roma, 06700 México, D.F.
52 55 52070487
bibliothek-mexiko@goethe.de

Tanto los traductores como los revisores se equivocan y qué hacer cuando sucede

En mis más de 10 años de experiencia trabajando como traductor y revisor, he visto un montón de fallos, empezando por los míos.

Sin embargo, hay quien cree que los revisores nunca se equivocan y que siempre saben más que los traductores, y a veces pasa justo lo contrario.

Si ya nos ponemos a hablar del ego de muchos traductores, que no toleran que les hagan cambios aunque esté justificados… Pues ya ni te cuento.

Todo esto y mucho más te lo cuento en el vídeo de hoy. ?

20-08-2018 POR 

Redacción de contenidos web: guía definitiva para ser un buen copywriter

Muchos traductores profesionales, además de traducir, también escriben y generan contenidos. El conocimiento extenso y profundo de distintas lenguas y, además, de variadas disciplinas y temáticas, permite que el traductor profesional redacte desde cero textos para diversos clientes que necesitan ayuda a la hora de, por ejemplo, crear su web, redactar los artículos de sus blogs o diseñar la estructura y el contenido de su material publicitario online. Esto también se conoce como copywriting.


Ser copywriter, ¿qué es?

Escribir contenidos para un cliente no es tarea fácil. Ni tampoco ser un buen copywriter web. Mucha gente cree que sí, que basta con sentarse un rato delante de la pantalla y dejar caer las manos sobre el teclado con un par de ideas en mente y, ¡voilà! Las frases, la estructura, el mensaje, las palabras adecuadas… todo sale solo, simplemente por quererlo. Y si encima pensamos que el objetivo, además de escribir, es hacerlo con cabeza (teniendo en mente un mensaje concreto, una intención publicitaria, una estrategia de posicionamiento, un destinatario concreto, ¡uf!), ¡todo se complica aún más! La redacción de contenidos web entonces se convierte en una dura tarea y el fin (retener y seducir al lector) en un objetivo inalcanzable.

Por tanto, ¿qué es un copywriter? El buen copywriter es el redactor de contenidos que, además de saber escribir con absoluta corrección, conoce bien al cliente, sus requisitos, sabe adaptarse a sus necesidades comerciales y, sobre todo, es capaz de transmitir la información teniendo todas estas variables en cuenta buscando su máxima eficacia.


Manos a la obra: ¡a por el copywriting!

Pongámonos manos a la obra. No hace falta escribir el Quijote, pero sí hay que enfrentarse a los molinos de viento. Para ello, os propongo una breve guía de redacción de contenidos web con algunos consejos que podéis tener delante a la hora de escribir contenidos y que os ayudarán a no perder de vista lo importante, seáis traductores profesionales o no. Tened en cuenta que esta guía es, eso, breve, y que en ella se resumen de forma muy esquemática los puntos principales que no conviene olvidar cuando escribimos para otros.


Antes de afrontar la redacción de contenidos web…

Hay que hacer un análisis desde dos puntos de vista: el de la marca, el producto o la empresa para la que escribimos, y el destinatario al que va dirigido el contenido en cuestión. En lo que respecta a la marca, hay que conocer su DAFO, es decir, hacer un análisis de sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades. ¿Para qué? Para evitar mencionar las debilidades y destacar al máximo las fortalezas, por ejemplo. Y en lo que respecta al destinatario, hay que saber qué quiere, qué necesita y cómo vendérselo, a fin de afinar al máximo a la hora de darle forma a nuestro mensaje. No olvidemos que el copywriting abarca, principalmente, la tarea de redacción publicitaria.

Una vez hecho este análisis, diseñemos la estrategia de nuestro contenido mediante la definición del objetivo que perseguimos (fidelizar clientes, conseguir suscriptores, generar ventas, aumentar la autoridad de la marca, etc.), de la temática (para ello puedes acudir a herramientas de búsqueda de tendencias, como Buzzsumo, por ejemplo) y, por último, de las tácticas para promocionar el contenido.

¿Tienes ya tu idea clara sobre qué sí, qué no, para quién y sobre qué? Pues cojamos lápiz y papel… bueno, más bien cojamos el teclado.

¡Con las manos en el teclado!

Ya metidos en faena, conviene tener claro lo que sí y lo que no. Por ejemplo, entre las cosas que sí:

– Ortografía y gramática impecables.

– Texto ligero; ni largo, ni corto.

– Empleo de palabras positivas: beneficio, es mejor, progreso, éxito, valioso.

– Estilo directo (pide de forma directa, sé breve y conciso).

– Efecto emocional: busca la empatía, conectar con tu destinatario.

– Efecto WOW: haz que tu destinatario no se olvide de ti.

– Uso de imágenes y/o vídeos: adorna tu texto.

– Estructura tu contenido: usa párrafos, listas, enumeraciones… articula tu contenido y dale una estructura que oriente al lector a través de él.

Y entre las cosas que no:

– Nada de expresiones del tipo el mejor servicioel más novedoso del mercado, profesionales a su servicio, el más barato… esto se ha dicho ya muchas veces y, además, probablemente no sea verdad. ¡Es copywriting del antiguo!

– Sé comedido con las imágenes: no intentes compensar la ausencia de texto con un exceso de imágenes de apoyo, ¡es tan malo el exceso como el defecto!

– No te enrolles con un lenguaje demasiado especializado: a cuantos más llegues, mejor, así que no crees un contenido demasiado farragoso ni técnico, a no ser que tu contenido vaya dirigido exclusivamente a un público muy concreto de forma intencionada.

Image and video hosting by TinyPic

Además de escribir contenido para mi web… ¿Tengo que optimizarlo?

Si, además de redactar, hay que tener en cuenta la estrategia SEO que se esté llevando a cabo e inyectar palabras clave, conviene tener en mente algunos consejos más:

– Pon palabras clave en la URL del artículo, en el título H1 del artículo y a lo largo del contenido.

– Usa titulares H2, H3 y H4.

– Utiliza la negrita para resaltar (algunas) palabras clave.

– Extensión mínima de documento: 450 palabras.

– Usa enlaces internos que redirijan a otras partes de la web, con un anchor text que contenga la palabra clave del artículo o sección a la que enlaza.

– Incluye metaetiquetas (metatitle, metadescription, metakeywords).

– Añade iconos para compartir en redes sociales.

– Añade otros artículos o contenido relacionado adicional en forma de enlaces, al final del contenido.

Ten en cuenta que estos son solo algunos consejos básicos para una buena redacción de contenidos web y que redactar un texto de calidad y bien estructurado es la clave de captación de cualquier público. Al final, lo principal es que tu contenido sea útil y mantenga el interés de tu destinatario de una forma natural. A partir de aquí, todo es adorno. Aunque a un texto bien aderezado y que aparezca bien situado en las búsquedas nadie le hace ascos, ¿verdad? ¡Así que adelante, carga la pluma y conviértete en un buen copywriter!


por Sandra Lara, Directora de Producción

Errores de traducción que marcaron la historia

Nunca subestimes el poder de un traductor. Un traductor es quien te permite leer El principito en tu propio idioma; un intérprete es quien pone voz a Obama en reuniones con líderes extranjeros; una intérprete es quien guarda el secreto de lo que hablaron Trump y Putin en su reunión a puerta cerrada; pero un traductor puede ser también recordado por un error en su versión capaz de cambiar la historia (o, al menos, la actualidad).

Este martes se ha conocido que, en la demanda presentada por el expresident Carles Puigdemont contra el juez Pablo Llarena por vulnerar supuestamente su presunción de inocencia, se alteraron las declaraciones del magistrado al traducirlas del español al francés. Concretamente, la frase condicional “si es que ha sido así” (esas fueron las palabras de Llarena) pasa a convertirse en la afirmación “sí, así ha sucedido” o oui c’est ce qui s’est produit en francés, el idioma en el que lo leerá el jurado de Bruselas, donde se presentó la querella contra Llarena.

El coordinador de la defensa de los políticos independentistas encausados en el procés, Gonzalo Boye, lo ha achacado esta mañana a “un error de traducción” y en ningún caso a una intención de falsear las palabras del juez, como apuntan algunos.

Boye ha recordado que se trata de una traducción jurada, y estas van selladas y firmadas por un profesional acreditado. Precisamente por eso sorprende tanto un error tan burdo: en francés, el ‘si’ condicional se dice como en español, mientras que el ‘sí’ afirmativo es ‘oui’. Sería como confundir en inglés un ‘if’ por un ‘yes’. Además, como señala el profesor francés que llamó la atención sobre este error en Twitter, en la traducción al francés se añade un “et” (“y”, en español) antes de la polémica frase oui c’est ce qui s’est produit para reforzar la afirmación.

En cualquier caso, e independientemente de si el error fue o no intencionado, no sería el primer ejemplo de malas traducciones memorables por cambiar, en algunos casos, el rumbo de la historia. A continuación, una muestra de ellas:

El detonante de la bomba atómica

GETTY IMAGES
El domo de la bomba atómica de Hiroshima, el único edificio que sobrevive hasta la actualidad.

El 26 de julio de 1945, las potencias aliadas publicaron la declaración de Potsdam, un ultimátum a Japón donde exigían su rendición. De lo contrario, se enfrentarían a una “pronta y total destrucción”, decía la amenaza. Kantaro Suzuki, primer ministro japonés, convocó entonces una rueda de prensa para responder: “Sin comentarios. Seguimos pensándolo”. El problema es que Suzuki usó la palabra mokusatsu, que puede significar “sin comentarios” o “lo ignoramos y lo despreciamos”. Y eso fue lo que entendieron los aliados. Diez días después, Estados Unidos lanzó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.

Jimmy Carter y su deseo sexual

Cuando el presidente de Estados Unidos visitó Polonia en 1977, su amistoso discurso hacia el pueblo polaco adoptó un tono sexual gracias a las palabras de su intérprete, que, en lugar de expresar “he venido para conocer vuestras opiniones y escuchar vuestros deseos de futuro”, dio a entender que Carter sentía deseos sexuales por los polacos. También tradujo lo feliz que estaba Carter con su visita a Polonia por un “feliz de ver las partes privadas de Polonia”.

Los canales de Marte

GETTY IMAGES/SCIENCE PHOTO LIBRARY RF
Recreación de la superficie de Marte.

En 1877, el astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli hizo una de las primeras descripciones del planeta Marte. En ella hablaba de “mar”, “continente” y “canales” (canali, en italiano). Y entonces se montó una buena: esos canales (que en realidad eran estructuras naturales como gargantas o cañones) fueron entendidos como construcciones artificiales realizadas por los marcianos para transportar agua. Así lo defendió en 1908 el astrónomo norteamericano Percival Lowell, desatando la locura por los marcianos, a pesar de que se trataba de un error.

Moisés, el cornudo

El patrón de los traductores, San Jerónimo, es también culpable de uno de los errores más sonados y reproducidos a lo largo de la historia. A él se debe que durante muchos siglos las esculturas y pinturas representaran a Moisés con cuernos. El santo, que tradujo la Biblia del hebreo y el griego al latín (la Vulgata, el texto oficial de la iglesia católica entre 382 y 1979) confundió ‘karan’ (radiante, en hebreo) por ‘keren’ (cornudo), dado que el hebreo no emplea vocales.

GETTY IMAGES/EYEEM
Moisés, esculpido por Miguel Ángel, en la basílica de San Pietro in Vincoli, en Roma.

El camello que pasa por el ojo de una aguja

El de Moisés no es el único error de la Biblia. Los profesores de Griego suelen comentar como anécdota que la frase que supuestamente pronunció Jesús para alertar a sus discípulos de los peligros de la riqueza —”es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios”— en realidad es fruto de un error de traducción. El texto griego, que fue traducido al latín, usaba la palabra ‘kamilos’, que es una soga gruesa o maroma con la que se amarraban los barcos. Pero San Jerónimo lo entendió como ‘kamelos’ (“camello”), cosa que a priori parece mucho más inverosímil.

BONUS: El error de comunicación que aceleró la caída del Muro

En este caso no se trata de un error de traducción, sino más bien de una falta de comunicación que trajo grandes (y positivas) consecuencias para la población alemana, que durante 28 años vivió separada por un muro de 156 kilómetros y casi dos metros de altura: el Muro de Berlín. Fue el 9 de noviembre de 1989 cuando, en una rueda de prensa emitida en directo, el portavoz del Politburó de la RDA, Günter Schabowski, leyó un comunicado que daría lugar a la caída inmediata del muro. Schabowski desconocía el contenido del documento, por lo que lo interpretó a su manera. “Se podrá viajar fuera de la RDA sin condiciones previas…”, declaró. En ese momento un periodista le preguntó a gritos “¿cuándo?”, y el dirigente respondió: “Según entiendo yo… inmediatamente”. En pocos minutos, ya estaba en televisión la noticia de que la República Democrática Alemana abría esa noche sus pasos limítrofes. La población de Berlín Este no esperó ni un instante para echarse a las calles en masa y derribar esa frontera, hasta entonces infranqueable. El portavoz, consciente de su error y temeroso de represalias, sintió “un alivio inmenso” al ver que los acontecimientos se desarrollaban de forma natural. “No estalló la violencia. No hubo disparos. No hubo heridos”, escribió en sus memorias. O, al menos, así se tradujeron.