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Los 10 estereotipos de traductores más habituales que puedes encontrar

Hoy me apetecía hacer una entrada menos seria y darle un toque de humor al contenido del blog, ya que, aunque está bien aprender y debatir sobre temas traductológicos, nunca está de más reírse un poco a la vez que decir alguna que otra verdad. ?

A ver si reconoces o te identificas con alguno de los siguientes estereotipos. ?

1. El traductor que nunca acepta los cambios del revisor

Suponiendo que reciba los cambios para aprobarlos o al menos arbitrarlos, este tipo de traductor suele tener el ego un poco crecido y no acepta mejoras, pues cree que siempre está en lo correcto. Por supuesto, hay veces en las que tiene razón y el revisor se equivoca, pero en este caso lo normal es ver que acepta un cambio de cada diez propuestos.

Mi opinión: Hay que ser humilde y saber que cuatro ojos ven mejor que dos normalmente. Los destinatarios de la traducción final lo agradecerán.

2. El revisor que siempre le cambia todo al traductor

También tenemos el caso contrario: quizás por rabia de no ser el traductor, quizás por tener un mal día, este tipo de traductor/revisor no tiene piedad con el texto que recibe y lo cambia lo máximo posible para que se note quién manda aquí y que su versión es mejor. Además, así justifica su trabajo, no vaya a ser que prescindan de revisores si no hay tantos cambios.

Mi opinión: Si la traducción está realmente mal, habría que avisar al cliente primero para ver cómo proceder. Si es una traducción normal, pues oye, ¡todo puede mejorarse! Pero respeta también la versión del traductor si es correcta y evita cambios preferenciales.

3. El traductor o revisor al que todo le parece mal

Es la evolución de los dos primeros estereotipos. Da igual si traduce o si revisa: para esta persona, el cliente nunca tiene ni idea de cómo hacer las cosas, sus revisores nunca tienen ni pajolera idea de lo que hacen y sus traducciones y, en caso de ser el revisor, la traducción sobre la que tiene que trabajar es un desastre. Por supuesto, todo esto lo critica en las redes sociales para darse aún más importancia.

Mi opinión: De nuevo, hay que ser humilde. Si algo está mal, mejor decírselo a los interesados de la mejor manera posible para intentar mejorar. Creo que se deberían usar las redes sociales para otras cosas.

4. El traductor autónomo que trabaja en pijama

Venga, vamos cambiando el tono a algo más positivo. ? Este es un clásico: ¡que levante la mano quien sea traductor autónomo y no haya trabajado nunca en pijama! Bueno, o incluso sin camiseta si es verano.

También se pueden utilizar complementos, claro. En invierno, nada como una buena mantita o zapatillas eléctricas para estar calentito, así como usar mitones para que las manos no se te queden congeladas del todo y cada vez teclees más lento…

Mi opinión: Yo lo he hecho muchas veces, por supuesto. Aunque desde hace tiempo lo primero que hago al levantarme es ir al gimnasio, entrenar y ducharme para estar vestido ya durante todo el día. Así me siento más mentalizado para trabajar que con pijama, la verdad.

5. El traductor autónomo que hace videoconferencias con pantalones de pijama

Aunque a muchos les gusta estar en su cueva con pijama completo, a veces hay que hacer reuniones con equipos de traductores o revisores, o bien directamente con clientes. Cuando no aparecer en pantalla no es una opción, siempre es aceptable ponerse una buena camiseta, camisa o jersey… y buen pantalón de pijama. ?

Mi opinión: Yo juraría que nunca he tenido que hacer esto, pero sí conozco a algunos que lo hacen.

6. El traductor que incendia un foro hablando sobre tarifas

Ah, sí, las tarifas… ¡Eterno debate! Todo iba bien en un foro hasta que alguien pregunta qué cuanto se suele cobrar en tal trabajo. Al final la cosa empieza a degenerar y ya se empieza con que se si hay traductores que tiran el mercado con tarifas irrisorias, que los que traducen series para doblaje o videojuegos son una mafia, que si hay que crear un colegio de traductores para regular tarifas…

Mi opinión: Es bueno debatir sobre este tema, pero siempre con respeto y buenas argumentaciones, sin pretender echar balones fuera. Hace años grabé un vídeo cortito llamado Las tarifas de traducción explicadas en 2 minutos cuya idea central creo que sigue siendo válida.

7. El traductor de videojuegos que no puede decir en qué trabaja

Esto, por desgracia, no es muy gracioso, ya que le sucede a una gran mayoría de traductores de videojuegos. Aquí te encuentras de todo: desde clientes que ponen sin problema a todos los miembros que han participado en la localización de algún modo (como suele hacer Nintendo) hasta agencias que te hacen firmar que jamás de los jamases podrás hablar de en qué juegos has participado.

El reconocimiento creo que es necesario, e iniciativas como los Premios ATRAE ayudan bastante a visibilizar el trabajo de los traductores en general y, quizás especialmente por los estrictos acuerdos de confidencialidad, a los traductores de videojuegos.

Mi opinión: El tiempo me ha enseñado a no obsesionarme con este tema, pues al fin y al cabo hay que ser conscientes de que estás prestando un servicio por el que te pagan, y en realidad consumimos muchos productos y demás de los que no tenemos ni idea de quién los hace. Por ejemplo, el mismo derecho de ser reconocidos tienen los traductores técnicos o de aplicaciones móviles, cuyo trabajo también es muy importante.

Obviamente, apoyo el reconocimiento y soy al primero al que le gusta que le reconozcan las cosas como los juegos en los que trabajé en Nintendo, pero como digo, quizás con el tiempo he aprendido a sobrellevar este hecho.

Por cierto, un argumento que se suele dar es que no se revela la identidad de los traductores porque así el cliente puede contactar directamente con ellos en vez de pasar por la agencia, pero en mi experiencia, el cliente grande prefiere utilizar agencia siempre para no estar pendiente de cada traductor de forma individual (sobre todo cuando hay muchos idiomas a los que se traduce).

8. El intérprete que siempre tiene que aclarar que es intérprete y no traductor

Intérpretes, no me olvido de vosotros. Del mismo modo que el estudiante de Traducción e Interpretación tiene que repetirle a su entorno que no, que no quiere dedicarse al mundo del espectáculo, hoy en día sigue siendo muuuuy habitual que la gente ajena al sector llame «traductor» al que se dedica a hacer una interpretación consecutiva o bilateral. El traductor trabaja con la palabra escrita, mientras que el intérprete trabaja con el lenguaje oral (estoy simplificando mucho, pero para que nos entendamos).

Mi opinión: A mí a veces me han dicho que claro, que mi carrera es importante porque no solo se trata de traducir un texto, sino que hay que hay que interpretarlo bien para poder traducirlo. Por supuesto que es verdad, pero creo que es interpretar (nunca mejor dicho) lo de «Traducción e Interpretación» de una manera algo equivocada. ?

9. El traductor autónomo que nunca se pone enfermo

Si no trabajas, no facturas, así que ¿qué es eso de no hacer una traducción porque estás resfriado, con fiebre, con dolores en la espalda o con una tos tremenda? La verdad es que ser autónomo tiene una ventaja después de todo: ¡te haces resistente a las enfermedades!

Mi opinión: Por supuesto que me pongo enfermo de vez en cuando, sobre todo con resfriados y algún pequeño dolor de cabeza. Pero sinceramente creo que, en mis más de 10 años de traductor autónomo, nunca he dejado de trabajar por estar enfermo. Tampoco es que me estuviera muriendo, vaya. Ahora que lo pienso, creo que una vez tuve una migraña tremenda y me tuve que acostar, pero luego o al día siguiente recuperé el tiempo perdido.

10. El traductor que vive en una mansión y tiene un jet privado

Ah, ¿pero de verdad eso existe? ?

Mi opinión: De la traducción se puede vivir; de hecho, incluso muy bien. Eso sí, por ahora no me da para tener una mansión en Madrid o un jet privado, claro… Pero sí para vivir feliz y tranquilo. Con eso me basta.

11. (¡Bonus!) El traductor que lleva un rato preguntándose si debería poner minúscula después de «Mi opinión:»

Así me gusta, que cuestiones las cosas. Yo sinceramente creo que es mejor usar mayúscula porque estoy introduciendo lo de «Mi opinión» de forma similar a «Nota:» o «Ejemplo:», es decir, como un anuncio de que lo que sigue es mi opinión (también habría podido poner «Comentario:»). Me baso en el punto d de la Ortografía de la lengua española.

Por supuesto que hay más estereotipos que me he dejado, pero creo que más o menos estos son los principales. ¡Ya me contarás en los comentarios! ?

Aprender idiomas cada vez está mas de moda

En esta sociedad globalizada y tecnificada que vivimos resulta cada vez mas importancia saber idiomas y dominar varios de ellos para tener un éxito profesional y personal total. Asi en los últimos años se han multiplicado en internet las búsquedas de traductores, profesores nativos y academias para aprender idiomas. No es una labor sencilla si bien requiere de mucha dedicación y constancia para asimilar los conceptos básicos de la lengua a estudiar de manera mas sólida. Es fundamental tener una constancia y una regularidad para que las nociones del idioma a aprender formen parte de nuestro dia a dia y se vaya asimiliando como algo natural. No olvidemos la tremenda facilidad que tienen los bebés para aprender el idioma que le enseñan sus padres, por ejemplo.

Por eso es recomendable dedicarle unos cuantos minutos a diario para leer y estudiar el nuevo idioma. Procura no dejar pasar mas de dos dias sin tener algún contacto con el idioma porque de lo contrario todo resultará mas complicado. Puedes compaginar tus actividades diarias de leer algún libro, escuchar música, distraerte en redes sociales e incluso visitar tu web de porno gratis hd favorita con esta actividad para que resulte algo cotidiano. Cuando te quieras dar cuenta te irás enganchando y no te resultará tan aburrida ni monótono.

Aprender idiomas por tanto está de moda y cada vez existen mas aplicaciones para móviles que nos ayudan en esta labor planteando el aprendizaje como un juego social divertido. Esta estimulación es una técnica tremendamente eficaz para fomentar el interés por la materia y motivarnos en nuestro objetivo.

Tanto los traductores como los revisores se equivocan y qué hacer cuando sucede

En mis más de 10 años de experiencia trabajando como traductor y revisor, he visto un montón de fallos, empezando por los míos.

Sin embargo, hay quien cree que los revisores nunca se equivocan y que siempre saben más que los traductores, y a veces pasa justo lo contrario.

Si ya nos ponemos a hablar del ego de muchos traductores, que no toleran que les hagan cambios aunque esté justificados… Pues ya ni te cuento.

Todo esto y mucho más te lo cuento en el vídeo de hoy. ?

20-08-2018 POR 

¿Miedo a la traducción automática?

Por Valentín Barrantes, Director de expansión y estrategia

Parece que cada vez que en la profesión se habla de traducción automática suenan unas cuantas alarmas, ¿no os parece? Queramos o no, aunque el uso de determinados traductores automáticos parece haberse extendido, desde el propio traductor de Google a cualquier otro traductor web automático o tecnologías similares, en el sector de la traducción se sigue hablando de ello con temor. Pero, ¿realmente estamos ante una verdadera amenaza?

Hablemos claro. Todos los avances generan recelo, y aquello que lleve el adjetivo automático aún más. Esto mismo sucedió en su día con las tecnologías de traducción asistida por ordenador (TAO), muchos lo recordaremos hasta con una cierta nostalgia. Sin embargo, con el paso del tiempo, la mejora en los resultados de los sistemas de traducción automática y la necesidad que el mercado muestra ante esta tecnología hará que la confianza se vaya logrando poco a poco.

Hoy día, la tan cacareada «globalización» ha provocado que la cantidad de contenido que se genera a diario sea enorme, variada y con un crecimiento exponencial…y ante este panorama, muchas empresas e instituciones necesitan (o desean) que este contenido esté disponible en varias lenguas, casi, casi en tiempo real. Aquí las claves son los idiomas, la inmediatez y la calidad. Para abarcar la traducción de todo este contenido, literalmente, no hay manos humanas que sean capaz de abarcarlo…y dudo también que recursos económicos suficientes que la mayoría de las empresas se puedan permitir ante un escenario tan prolífico y dinámico. Por todo ello, la integración de la traducción automática en el proceso de trabajo de cualquier empresa de traducción profesional, creo, que no tiene freno…es necesario agilizar el proceso y reducir los costes…sí o sí.

Ante el reto de desarrollar el mejor traductor automático, Google se ha situado a la cabeza con una de las soluciones de mayor difusión digital: Google Translate. Sin embargo, es necesario saber que hay numerosas empresas, universidades y grupos de investigación dedicados a perfeccionar la tecnología de traducción automática desde diversos puntos de vista y con resultados que cada vez muestran un mayor consenso.

Pero, ¿qué nos depara entonces el futuro a los traductores en lo que a tecnologías de traducción automática se refiere?

En mi opinión, por lo que respecta a la traducción de gran parte del contenido digital dinámico, será necesario integrar los sistemas de traducción asistida por ordenador con los sistemas de traducción automática a fin de que el proceso se agilice y satisfaga las necesidades del mercado; alcanzar la combinación perfecta en cuanto a calidad e inmediatez será lo esencial. En cuanto a la traducción de contenido especializado(siempre con salvedades y casuística), las TAO seguirán siendo la tecnología principal para los traductores profesionales, si bien estos sistemas incorporarán la traducción automática como ayuda durante el proceso.

El traductor humano no será fácilmente sustituible y me atrevo a decir que jamás lo será, sin embargo, la tecnología seguirá evolucionando y habrá que adaptarse a nuevas realidades y formarse adecuadamente para poder realizar diversas tareas.

A los traductores dedicados a la localización y la traducción de contenido digital os digo que la postedición de contenido producido mediante traducción automática deberá convertirse en la nueva aliada, más que en la imbatible enemiga. Tanto es así, que subirse al caballo de la tecnología de traducción automática pronto resultará imprescindible, ¿o no?

¿Una mala traducción colocó cuernos en la cabeza de Moisés?

Muchos traductores están familiarizados con la controversia sobre la traducción que dio origen a los cuernos de Moisés. Su traductor, conocido como San Jerónimo, se dedicaba al análisis bíblico, el debate teológico, la correspondencia y la traducción pero se ganó un lugar en la historia principalmente por sus traducciones y revisiones del Antiguo y Nuevo Testamento.

San Jerónimo tradujo estos textos del original en hebreo, y tenía la humildad suficiente para admitir su ignorancia y revisar trechos de sus traducciones cuando parecía que había cometido un error. No obstante, su traducción de la Biblia al latín fue reconocida por el Concilio de Trento como la versión oficial y, al presente, San Jerónimo sigue siendo un traductor y estudioso de la Biblia reconocido mundialmente.

La controversia en cuestión se refiere a un trecho del texto del Exodus 34. En la versión original en hebreo, se puede leer idiomáticamente que, al descender del monte Sinaí, el rostro de Moisés emanaba rayos de luz. Sin embargo, la misma expresión que significa “rayos de luz” también significa “cuernos” dependiendo del contexto. Y en lo que algunos consideran una mala traducción, San Jerónimo prefirió utilizar este último significado.

El resultado de este posible error fue un Moisés con cuernos en la Vulgata, traducción oficial al latín de la Biblia. Como una lección para estudiantes de traducción y también de arte, Miguel Ángel introdujo esa imagen en nuestro inconsciente colectivo al crear la escultura de Moisés en 1515 basándose en la traducción de San Jerónimo (lo mismo hicieron otros artistas contemporáneos).

Más recientemente, algunos eruditos han intentado justificar esta transgresión de San Jerónimo al citar el simbolismo de glorificación y poder que tenían los cuernos en la época. Con esta explicación, la luz que emanaba del rostro de Moisés y los cuernos estarían alineados en el mismo significado.  Asimismo, algunos artistas, como José de Ribera en su interpretación de 1638, han intentado combinar visualmente los rayos de luz y los cuernos para que sean esencialmente lo mismo.

Los estudiantes de traducción pueden aprender con esta controversia que siempre deben buscar el significado detrás de las palabras, sin desestimar el contexto histórico.

Posted On diciembre 26, 2012 By Transpanish

¿Qué papel tuvo la Asociación española de traductores en la Feria del Libro?

 por Traducciones Políglota escribió en Novedades.

Campañas por la visibilidad de los traductores

Hace pocas semanas, como cada año, tuvo lugar en Madrid la Feria del Libro; pero, este año, como seguro que ya sabes, la feria ha contado con una participación muy especial: Asetrad, la Asociación española de traductores, correctores e intérpretes, estuvo presente por primera vez en su historia en la Feria del Libro de Madrid 2018 con una caseta propia, a la que acudieron muchos profesionales del sector.

¿Quieres saber más sobre qué hicieron allí y por qué es importante este acontecimiento? En este post te los contamos todo. ¡Empezamos!

#LosOtrosAutores, el desconocido papel de los traductores

Bajo el lema #LosOtrosAutores, Asetrad quiso «dar visibilidad a los traductores y destacar su importancia no solo como transmisores culturales, sino también como pieza clave en un mercado que mueve mucho dinero y suma muchos empleos». La asociación reivindica el papel de los traductores como «autores de nuestra traducción», de ahí el hashtag #LosOtrosAutores.

En España la traducción representa el 21 % de la producción editorial, con una media de más de 14.000 títulos. Y justo este es el sentido de esta iniciativa, reivindicar el papel del traductor como parte fundamental de la obra.

Sin la labor del traductor, muchos de nosotros no hubiéramos conocido muchas de las obras más famosas historias de la humanidad. ¿Te imaginas?

La campaña que se inició el pasado mayo en La Feria del Libro tenía como eje fundamental la difusión de varias frases cuyo objetivo era llamar la atención de los visitantes de la feria con el fin de hacerles reflexionar acerca de la importancia del papel del traductor en el mundo de la cultura.

Pudimos ver frases tan curiosas como: «Ese lugar de La Mancha está en mayúsculas gracias a mí», «Yo fui la que puso punto final a Mil años, un día» o «Yo fui la que le puso nombre al sinsajo».

Y es que al final de cada película que vemos y de cada libro que leemos, a menos que lo hagamos en versión original, lo que nos queda es el texto en nuestro idioma, es decir, el mensaje que ha transmitido el traductor.

Y es que la labor del traductor no se limita a traducir palabra por palabra, sino que su papel pasa necesariamente por realiza un importante trabajo de adaptación para que el producto final tenga sentido en la cultura y en el público al que va dirigido y la intención del autor no se pierda por el camino.

Inicialmente, la campaña #LosOtrosAutores preveía únicamente la intervención de la asociación en la Feria del Libro de Madrid, pero a la vista del éxito, desde Asetrad no se descarta seguir realizando acciones bajo el mismo lema.

¿Por qué reivindicar el papel del traductor?

Es importante que sepamos apreciar el papel del traductor porque lo cierto es que cuanto mejor está hecho su trabajo, más invisible es. Ya desde la carrera nos repiten una y otra vez lo mismo para que se nos quede bien grabado: «el trabajo del mejor traductor, es el que no se nota». Debemos, por lo tanto, aspirar a hacer un trabajo invisible. Pero no por ello menos importante.

De hecho, si dejamos de ser invisibles, se nota enseguida. Todos conocemos infinitos casos en los que se ha hecho viral una «mala traducción» o se ha hablado de «unos subtítulos horribles», pero rara es la vez que nos topamos con comentarios positivos sobre una traducción.

Además, no hay que olvidar que los traductores estamos casi en todas partes. Desde una simple etiqueta de crema hasta la mejor obra de William Shakespeare tienen detrás el trabajo de un traductor.

Por eso es tan importante la existencia de asociaciones como Asetrad y de campañas como la iniciada en la Feria del Libro de Madrid, porque los traductores merecemos que se reconozca nuestro trabajo, tanto a nivel profesional como económico. Porque realizamos una labor fundamental para transmitir cultura, información y conocimiento y porque somos una pieza clave de la comunicación intercultural.

Curiosidades sobre algunas traducciones

Veamos ahora algunas curiosidades del trabajo de los traductores que seguro que te harán reflexionar.

Empecemos por nuestro más famoso hidalgo: Don Quijote. A uno de los traductores al francés de esta gran obra maestra no le hizo ninguna gracia que el protagonista muriera al final del relato y decidió cambiar el final por su cuenta, salvando al caballero y cambiando el título de la obra a «Historia admirable de Don Quijote de la Mancha».

Sin embargo, la justicia literaria quiso que finalmente el que falleciera fuera el propio traductor, pocos meses antes de terminar su versión del relato.

Los amantes de Harry Potter seguro que entienden la ansiedad de los lectores chinos por devorar nuevas entregas de JK Rowling. De ahí que, pocas horas después de la publicación oficial de «Las Reliquias de la muerte» en versión original, ya hubiera disponibles traducciones no oficiales del texto en chino circulando por la web… y es que, está claro que el fenómeno Harry no puede esperar.

La famosa obra de «El principito» ha sido traducida a 180 lenguas y, entre ellas, y probablemente una de las más curiosas, está el castúo, una variedad del español hablada en el noroeste de Extremadura. El título de la obra en esta lengua: «El Prencipinu».

Y, para terminar, no podemos olvidarnos del libro más traducido de la historia de la humanidad: La Biblia. Por lo visto, existe un texto original en hebreo según el cual a Moisés le emanaban «rayos de luz» de la cabeza cuando hablaba con Jesucristo.

Sin embargo, la palabra rayo, en hebreo también significa cuerno y parece ser que algunos de los traductores optaron por esta última acepción, entendiendo que nadie más que Jesucristo era capaz de emanar luz. Por eso en muchas representaciones bíblicas, vemos dos protuberancias salir de la cabeza de Moisés.

Y hasta aquí nuestro post de hoy en el que hablamos sobre el importante papel invisible que los traductores desempeñamos a diario en nuestra literatura como #LosOtrosAutores. Desde aquí queremos agradecer y dar la enhorabuena a nuestros compañeros de Asetrad por la gran labor llevada a cabo en la pasada Feria del Libro en nombre de todos los traductores de este país.

Seguimos trabajando como lo venimos haciendo durante los últimos 20 años para dar el mejor servicio a nuestros clientes con el objetivo de eliminar todas las barreras que los idiomas pueden provocar. Queremos ayudarte. Llámanos, nos vamos a entender.