Entre símbolos y sin palabras: nuevo libro de Judith Farwick sobre toma de notas

Judith S. Farwick se formó como intérprete en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Colonia (TH Köln, Alemania) y en la Universidad de Granada (España) y trabaja actualmente en Düsseldorf (Alemania) como intérprete de conferencias, investigadora, profesora y conferenciante con el alemán, inglés y español como lenguas de trabajo. Judith ha recopilado su experiencia profesional de los últimos 20 años en un nuevo libro que acaba de publicar, «Between the Signs», sobre la toma de notas y el uso de símbolos. Estoy encantada de que Judith haya querido compartir su experiencia con nosotros en esta entrevista:

¿Por qué un libro sobre símbolos y toma de notas, Judith?

Porque hacía falta, fue así de simple. Estaba trabajando de profesora de interpretación simultánea y de toma de notas y buscaba un libro de enseñanza, o algo con ejemplos, ejercicios, etc. Como no encontré nada adecuado, empecé a preparar mis propias hojas de ejercicios, desarollando paso a paso un método para enseñar la toma de notas a base de símbolos. Tras dos años y tres clases de estudiantes, parecía una consecuencia lógica compilar todo lo que había preparado, y todo lo que había llegado a saber sobre el aprendizaje efectivo, en forma de un libro de texto. La meta fue ayudar a los estudiantes a sentar las bases de su toma de nota, a la vez que ofrecía a otros docentes un instrumento para sus clases.

¿Tu fuente de inspiración?

¡Los estudiantes! Fue increíble lo que aportaron a las clases, tanto en lo que se refiere a la creación de nuevos símbolos como a ayudarme a entender cómo funcionan los idiomas; y en general el uso de todo tipo de signos para designar objetos y conceptos.

¿Y Rozan? ¿Qué tiene de Rozan tu libro y qué no tiene?

Estoy de acuerdo con mucho de lo que Rozan propone, sobre todo con la idea de que cada intérprete debería adaptar su sistema invidualmente. Sin embargo, mi forma de proceder es distinta: Rozan propone un catálogo fijo, muy limitado, de símbolos. En cambio, yo prefiero un catálogo muy amplio de símbolos, enfocado a la creación sistemática de símbolos propios, que pueden modificarse y combinarse casi sin fin. Mi idea es que cada símbolo es un sistema en sí mismo, es decir, ofrece un marco visual dentro del cual pueden moverse y cambiarse de manera sistemática los elementos que forman parte de ese símbolo. Por ejemplo, si un símbolo contiene una flecha, la flecha puede ser corta o larga, puede apuntar hacia arriba, hacia abajo, hacia un lado … puede ser recta o torcida, etc. Este sistema que propongo es un método que usa símbolos basados en el sistema del lenguaje visual. Y la combinación de varios símbolos también funciona de la misma manera; por ejemplo, un símbolo puede ser más largo, o estar más a la izquierda que otro, y puedo variar la distancia entre los signos, o dejar que se solapen. Las mismas reglas que podemos aplicar a un símbolo individual sirven para un conjunto de signos, o bien para toda la hoja. De modo que se puede anotar gran parte de la información no mediante los símbolos como tales, sino mediante su orientación y su relación con otros signos y componentes de los mismos. De ahí el título del libro «Between the Signs». Por otro lado, no me parece necesario limitar el número de símbolos que se pueden aprender, igual que nunca dejamos de aprender vocablos nuevos. De todas formas si trabajas con 20 símbolos, una vez memorizados o bien interiorizados, puedes anotar 20 conceptos, que me parece muy poco. Si empleas, digamos, 15 símbolos y 5 formas de modificarlos, son igualmente 20 unidades que hay que aprender, pero el número total de ideas que puedes representar incrementa a 75. Y más importante aún es que resulta mucho más fácil tomar notas con símbolos propios. Un símbolo que desarollas tú mismo para anotar algun concepto, no te hace falta memorizarlo, porque ya es tuyo.

En 2015 publicaste «Zwischen den Zeichen» ¿Qué diferencias, si las hay, existen entre la obra de 2015 en alemán y «Between the Signs»?

Muy buena pregunta ya que al principio del proyecto de «Between the Signs» no tenía ni idea de cuántas adaptaciones iban a ser necesarias. Poco a poco me fui dando cuenta de que, aunque los símbolos que uso como ejemplos no dependen en su mayoría de un idioma en particular, otros sí están basados en el alemán o en conceptos culturales o sociales que no funcionarían fuera de Alemania. Por ejemplo, en «Zwischen den Zeichen» para el concepto ‘trabajo, labor, empleo’ propongo usar como símbolo una simplificación del logotipo de la oficina de empleo alemana, algo parecido a una letra ’A’ grande o un triángulo, que es muy fácil de copiar. Sobre todo, es algo que todos los que viven en Alemania reconocen con facilidad. Para «Zwischen den Zeichen» era ideal, porque no hacía falta aprenderlo, ya que es algo que se conoce, se comprende, se relaciona automáticamente con el concepto del trabajo.
Sin embargo, «Between the Signs» se dirige a estudiantes de todo el mundo así que tenía que reemplazar todos los símbolos de contexto específicamente alemán por símbolos verdaderamente internacionales, como en este caso la señal de tráfico con la que se anuncian las obras. Además, dado que el inglés no es mi lengua materna, necesitaba que lo revisara un hablante nativo; Susan Ring me hizo el enorme favor de meterse de lleno en el manuscrito, y no sólo dio el acabado al texto inglés sino que también me señaló detalles que nunca habría notado sin su ayuda.
Un ejemplo: uno de los símbolos que uso con más frecuencia es el signo de interrogación ’?’. En mi letra se parece a una ‘S’ grande; Susan me indicó que ella apenas reconocía mi interrogación como tal y que para poder reconocerlo debería parecerse más a un gancho, como de una percha.

Seguro que tienes algún símbolo favorito y ejemplos de ideas que se te han resistido, para las que te ha costado encontrar un símbolo ¡Cuéntanos!

Uno de mis símbolos favoritos se lo debo a una estudiante que lo inventó espontáneamente en clase: acababa de introducir la idea de usar un rectángulo de tres lados abierto hacia abajo para indicar conceptos como empresa o negocio. Ella me sugirió poner una rayita vertical al lado del rectángulo y dijo: “este es el cliente, quiere entrar y comprar algo”; lo dijo como lo más natural del mundo, y fue tan simple y lógico que nunca se me ha olvidado, y dejé atrás el símbolo que siempre había usado para ‘cliente’ y adopté el suyo. Pero tienes razón, no es siempre tan fácil. Hablando de ‘fácil’, es un ejemplo perfecto del concepto de ‘facilidad’, ‘simplicidad’; llevaba mucho tiempo buscando un símbolo que me conviniera. Al final encontré un homófono inglés (‘ez’), que se pronuncia igual que ‘easy’, y a mí me sirve. Y eso es lo importante: un pictograma, un acrónimo, o lo que sea, tú tienes que relacionarlo con el concepto que quieres describir. Puede ser que no tenga sentido para nadie salvo para ti, pero da igual. En cambio, los signos más lógicos puede que no te sirvan para nada si te cuesta descodificarlos.

Imagino que escribir el libro ha sido un proceso de aprendizaje muy interesante ¿En qué te ha ayudado escribir este libro?

Lo que todavía me ayuda mucho, sobre todo con mi Blog, es haber aprendido a dibujar y grabar los símbolos en formato digital, cosa que nunca había hecho antes. Annette Wolf, la diseñadora gráfica a la que debo la composición y la portada de los libros, me lo enseñó con muchísima paciencia. Ahora, desarollar un pictograma nuevo, modificarlo, grabarlo y publicarlo en línea me cuesta sólo unos minutos.

¿Qué es lo que más te ha costado?

Escribir un libro siempre me recuerda a mi tesina de Máster, podría haber seguido escribiendo y redactando sin fin. Una de las catedráticas me aconsejó entonces que tenía que llegar a ‘despedirme’ del texto. Sin embargo, al escribir una tesina tienes una fecha de entrega. Al escribir un libro, tú tienes que decidir cuándo llega el día de entrega, tienes que identificar el momento en el que crees que el texto está bien, es suficiente, estás contenta – aceptando el manuscrito como esté, a sabiendas de que podría perfeccionarse aún más. Encontrar ese momento y despedirme del texto es lo que me ha costado más.

¿Y las nuevas tecnologías? ¿Qué crees que pueden aportar a la toma de notas y la consecutiva?

Seguro que ya aportan mucho a la enseñanza, posibilitando seminarios web y clases a distancia en general. También ha llegado a ser mucho más fácil hacer investigaciones durante la preparación de un trabajo. Pero a fin de cuentas, lo único que me hace falta para tomar notas durante la consecutiva son un bloc y un bolígrafo, y me encanta ser capaz de trabajar tan autónoma, sin cables ni baterías.

Antes de finalizar dinos cuál es tu libro favorito sobre interpretación, aparte de «Between the Signs» ?

No es un libro sobre interpretación en el sentido científico, sino más bien una obra literaria. Para mí describe a la perfección nuestro trabajo, ese viajar entre varios mundos, no sólo lingüísticos sino mentales, para volver a regresar siempre a tu propia casa, tu mundo más privado: «Corazón tan blanco» de Javier Marías.

 

¡Gracias, Judith!

Techlash e altre parole “tossiche” del 2018

Toxic, parola dell’anno in inglese

Anche Oxford Living Dictionaries* ha annunciato la propria parola dell’anno per il 2018: è l’aggettivo toxic. È stata scelta perché è aumentata la frequenza d’uso sia nel significato primario di velenoso (toxic substance, toxic environment, toxic chemical…) che in accezioni figurate più recenti in collocazioni come toxic masculinitytoxic relationshiptoxic culture.

C’è un uso simile anche in italiano, simile all’uso metaforico di avvelenato: probabilmente per interferenza dell’inglese, sono sempre più diffuse locuzioni come relazione tossicasentimenti tossici, amicizia tossica (che fanno stare male, che rovinano la vita – nulla a che vedere con le sostanze stupefacenti).

Altre parole del 2018

Hanno connotazioni poco positive anche le altre parole scelte da Oxford Dictionaries tra quelle più rappresentative del 2018:

gaslighting, incel, techlash, gammon, Big Dick Energy, cakeism, orbiting

Incel

La parola macedonia incel deriva da involuntarily celibate. Identifica maschi giovani che loro malgrado non hanno alcuna vita sessuale e covano un tale risentimento verso chi invece ce l’ha che possono arrivare a uccidere, come è successo a Toronto nell’aprile 2018.

Techlash

La parola techlash è una reazione negativa intensa e diffusa suscitata dal potere crescente delle grandi aziende tecnologiche, in particolare quelle associate alla Silicon Valley.

Il neologismo è stato coniato nel 2013 da The Economist ma ha avuto una grande diffusione nei media solo ultimamente. È stato usato in relazione agli scandali che hanno colpito FacebookGoogle e altri giganti informatici, cambiandone la percezione nell’opinione pubblica: inevitabili le reazioni negative quando sono state svelate le pratiche di diffusione di notizie false (“fake news”), di manipolazione dell’opinione pubblica e di gestione sconsiderata dei dati personali.

Esempi di titoli: The coming tech-lash; The techlash against Amazon, Facebook and Google – and what they can do; Internet firms face a global techlash; Can Netflix please investors and still avoid the techlash?; The techlash is coming.

La parola techlash è modellata su backlash, letteralmente un contraccolpo. Nell’uso figurato, che è quello prevalente, backlash è una controreazione collettiva negativa, in genere dell’opinione pubblica, su questioni politiche o sociali che hanno avuto un’evoluzione recente.

Big Dick Energy 

Probabilmente destinata a rimanere un occasionalismo, Big Dick Energy (BDE) è un’espressione diventata virale dopo un tweet della cantante Ariana Grande. Si dice di persone carismatiche e molto sicure di sé ma non arroganti, che è impossibile ignorare perché emanano un’aura particolare (come suggerisce il nome, se sono uomini si presume siano anche molto dotati).

Cakeism

Neologismo esclusivamente britannico, cakeism è l’aspettativa di poter ottenere molto di più di quanto è realisticamente possibile o di poter usufruire di alternative egualmente desiderabili ma mutualmente esclusive. L’ho già descritto in Brexit: niente uvetta né ciliegie per gli inglesi: nasce da una frase ricorrente dell’ex ministro Boris Johnson, my policy on cake is pro having it and pro eating it.

Theresa May vestita da Maria Antonietta dice Let us eat cake! (sullo sfondo una ghigliottina con la bandiera UE)  Didascalia: Brexit Strategy
Vignetta di Dave Brown; cfr. anche Ghigliottine, (pan) brioche e torte

Overtourism

Con overtourism si intende la presenza eccessiva di turisti in località famose che ha come conseguenza danni ai monumenti e all’ambiente e disagi per i residenti. Cfr. turismofobia.

Orbiting 

Orbiting è il comportamento di chi pone fine a una relazione sentimentale interrompendo improvvisamente ogni tipo di comunicazione diretta e ogni interazione con l’altra persona ma continuando a seguirla sui social.

Il significato figurato di orbiting non coincide con quello di orbitare in italiano, che invece vuol dire gravitare, essere o muoversi nella sfera di influenza di realtà politiche o economiche (in questa accezione in inglese sono più comuni costruzioni con il sostantivo orbit, ad es. bring draw into someone’s orbit).

L’orbiting è diverso dal ghostingcomportamento con cui si scompare improvvisamente e definitivamente senza alcuna spiegazione, e dallo zombieing, con cui si scompare per poi riapparire dopo molto tempo, come se nulla fosse.
..

In 2018, anno di plogging, floss, gaslighting… ho già descritto gaslighting e gammon, due parole dell’anno scelte anche da Collins Dictionary.


* Nota: Oxford Living Dictionaries NON è l’illustre Oxford English Dictionary (OED), anche se la casa editrice è la stessa. Il primo descrive l’inglese contemporaneo e il suo uso (e pubblica le parole dell’anno), il secondo invece registra l’evoluzione della lingua ed è focalizzato sugli aspetti diacronici. Dettagli in What are the main differences between the OED and ODO?

Francesco Urzì: quel che le grammatiche non dicono

La passione per le lingue di Francesco Urzì è sbocciata molto presto e l’ha portato decisamente lontano: laureato in glottologia, per trent’anni è stato traduttore al Parlamento Europeo (dopo aver imparato appositamente l’olandese) e questa esperienza, sommata a un metodo appreso fin dall’infanzia, l’ha spinto a compilare il Dizionario delle combinazioni lessicali, uno strumento imprescindibile per qualsiasi traduttore. Inoltre è stato coordinatore per le tecnologie CAT al Parlamento Europeo, e oggi si dedica a dare conferenze in tutto il mondo sulla traduzione e dintorni.

TradPro 2018 – Una giornata di formazione e networking per traduttori e professionisti delle lingue ha condiviso con noi la sua lunga e ricchissima esperienza e ci ha spiegato quel che le grammatiche non dicono, fornendoci gli strumenti giusti per riuscire in una delle imprese più complesse e sempre più richieste per i traduttori e tutti i professionisti delle lingue: la concisione.

In questa intervista ripercorre con noi le tappe fondamentali della sua carriera, regalandoci spunti, consigli utili… e una buona dose di passione inestinguibile.

Dalla laurea in glottologia, all’approdo nell’équipe di traduttori del Parlamento Europeo, alle tue innumerevoli esperienze nell’abito della terminologia e della linguistica: come è nato e cresciuto il tuo amore per le lingue, e in particolare per quella italiana?

Fin da ragazzo ho avuto una particolare passione per le lingue. Ricordo che in prima media, alla fine dell’anno scolastico, il professore di italiano e latino diede come compito per le vacanze l’apprendimento a memoria delle traduzioni dei vocaboli latini contenuti nel mini-dizionarietto che figurava in appendice alla nostra grammatica. Al ritorno dalle vacanze scoprii che ero stato il solo a prendere sul serio il professore e a memorizzare gli oltre 1000 vocaboli del dizionarietto! Gli studi di glottologia all’università di Messina sono stati, almeno sul piano teorico, il coronamento di questa mia passione, tanto che la mia tesi ha riguardato … l’aoristo sigmatico in sanscrito! Successivamente ho seguito con attenzione le vicende dei servizi linguistici della Comunità europea e, avendo appreso che l’olandese – una delle lingue degli Stati fondatori della Comunità europea – era ancora molto richiesta e forte delle mie conoscenze linguistiche generali, ho potuto apprendere questa lingua in tempi relativamente brevi. La scelta si è rivelata vincente.

Nel 2009 hai pubblicato il primo Dizionario delle combinazioni lessicali della lingua italiana (che gli iscritti a TradPro potranno acquistare con un codice sconto).Puoi spiegarci di cosa si tratta e come si è svolto questo lavoro così lungo e complesso?

Anche qui un riferimento alla mia infanzia è d’obbligo. Mio padre soleva raccogliere in un’agenda citazioni, detti e frasi celebri, alcune delle quali sottolineava con aggiunta di commenti propri. Una volta assunto al Parlamento europeo come traduttore feci qualcosa di simile. Riempivo una scheda ogni volta che imbattevo in una combinazione di parole (combinazione lessicale, appunto) o un frasema che avrebbe potuto essermi utile in seguito. Dopo 10 anni lo schedario riempiva già un intero armadietto con sei lunghi cassetti metallici. Questo ha costituito il nucleo del Dizionario delle Combinazioni Lessicali. Per la compilazione del DCL ho dovuto poi effettuare anche uno spoglio manuale di quasi tutti i dizionari esistenti all’epoca e, in fase di revisione, ho aggiunto molto materiale tratto dal web (allora non c’era Google ma solo Altavista, che però offriva un numero di operatori booleani decisamente superiore). La scelta delle “collocazioni” si deve al fatto che una delle cose che fanno perdere tempo al traduttore è proprio la ricerca del verbo o dell’aggettivo combinabile con un nome. Pensate alle risoluzioni del Parlamento quando esprime una ferma o dura condanna per l’operato di questo o di quello, o a certi testi giuridici in cui si afferma che l’arbitrato è stato esercitato conformemente agli standard delle Nazioni Unite. Questa esigenza era stata sempre ignorata dai dizionari tradizionali, che al massimo proponevano qualche riquadro terminologico per alcune voci selezionate. Alla pubblicazione del DCL è seguita nel giro di poco più di quattro anni quella di altri quattro dizionari di collocazioni, anche se ciascuno con una diversa impostazione teorica.

Sei stato coordinatore di Unità per le tecnologie CAT al Parlamento Europeo, quindi non puoi sottrarti alla domanda da un milione di dollari: nel prossimo futuro la tecnologia prenderà il sopravvento sui traduttori umani o c’è ancora qualche speranza?

Le tecnologie CAT hanno a mio parere segnato una vera e propria rivoluzione per il traduttore, paragonabile all’avvento del word processing nell’epoca delle macchine da scrivere. La traduzione automatica (ora integrabile con le tecnologie CAT) ha fatto passi da gigante con i recentissimi sistemi “neuronali”, come il sistema tedesco Deep-L. A mio parere, dopo una inevitabile fase di transizione, assisteremo a una ulteriore specializzazione del lavoro di traduzione, con la comparsa di una nicchia di mercato riservata alle traduzioni di alta qualità, che farà convergere progressivamente la translation verso la transcreation. Ci sarà naturalmente molto maggiore spazio per l’editing e il post-editing. Tutto dipenderà dalla capacità dei committenti di comprendere appieno il valore aggiunto rappresentato dall’efficacia della comunicazione.

A TradPro 2018 terrai un intervento dal titolo Quel che le grammatiche non dicono, in cui spiegherai come utilizzare la lingua italiana per raggiungere l’obiettivo della concisione, così importante nella comunicazione di oggi. Cosa può fare secondo te un traduttore o comunicatore per allenare la propria dimestichezza con le infinite risorse della nostra lingua?

La risposta è una sola: i corpora di testiCon i corpora siamo in grado di “intercettare” in itinere lessemi e costrutti che le grammatiche tradizionali o i dizionari non registrano ancora, ma sono di uso comune. Non a caso Tullio De Mauro ha intitolato la propria opera “Grande Dizionario di italiano dell’usoA mio parere ogni traduttore dovrebbe sfruttare al massimo i corpora esistenti, che ci danno la fotografia della lingua reale di oggi anche in rapporto alle varie tipologie testuali. Naturalmente sono da considerare corpora a tutti gli effetti anche Google (e altri browser meno noti come Exalead e QWant). Si tratta di strumenti potenti che, se utilizzati con giudizio, permettono di individuare o verificare le nuove tendenze della lingua a livello lessicale, grammaticale, sintattico e testuale.

Oggi molti giovani traduttori desiderosi di lavorare in un ambiente multiculturale (e anche un po’ spaventati dalla prospettiva di una vita freelance) ambiscono a entrare nell’organico di qualche istituzione. Che consigli ti senti di dare loro, alla luce della tua esperienza professionale al Parlamento Europeo?

Quello di traduttore nelle Istituzioni europee è uno dei pochi posti rimasti in cui la figura del traduttore beneficia di un pieno riconoscimento. Purtroppo l’ente europeo preposto alle assunzioni – EPSO – ha deciso da tempo di effettuare le selezioni preliminari sulla base di quiz di tipo logico-matematico, che richiedono l’intervento di un diverso emisfero del cervello… Il consiglio che posso dare al riguardo è che tutto è “allenabile”, anche la velocità richiesta per l’esecuzione di questo tipo di prove. Anche per le prove di traduzione vere e proprie che seguono alla fase di selezione preliminare, occorrerà sviluppare una certa rapidità di esecuzione, per cui, come leggo nella vecchia agenda paterna “si eserciti presto, chi vuol esser maestro”.

Foto GdT 2017Laureato in Glottologia, Francesco Urzì ha svolto per oltre trent’anni l’attività di traduttore al Parlamento Europeo. È autore del Dizionario delle combinazioni lessicali, oltre che di diversi articoli di linguistica e traduttologia, e tiene regolarmente seminari e conferenze presso importanti sedi universitarie e professionali. È socio di Euralex, di Ass.I.Term e della Società di linguistica italiana.

GOING ONCE, GOING TWICE, SOLD!

The theoretical ability to sell one’s business is actually a reflection of its value to others. Here’s how translators can add tangible value to their services to make their business appealing to a potential buyer.

Is my translation business sellable?1 Whether or not you have plans to sell your business in the near future, this question is very important and relevant, and not just to those on the verge of retirement. The theoretical ability to sell one’s business is actually a reflection of its value to others. Therefore, evaluating what others value about the business will give you a better idea of its potential selling points and the areas that need improvement.

TAKING ON THE ELEPHANT IN THE ROOM

Many translators have a hard time separating themselves from the business they created. “I’m my company and my company is me,” some would say. For those lucky enough, the day will come to set down the keyboard and retire. At this point, if the business and the translator are inseparable, the business may not be very valuable to others. If clients are only interested in working with you, then there is no way to continue providing the same service with new ownership. For this reason, translators generally refer clients to a trusted colleague or simply leave them to fend for themselves.

But are we letting go too easily? Is there a way to build a business so that its value is not dependent on the person running it? Are our business practices and working methods unique, and could they conceivably be used by someone else? Is it easy for someone to see the value of what we’ve created and to build upon it so the business continues to grow? Taking the time to think about these questions can help reframe our understanding of translation practices, the role translators play in them, and their value to others. By exploring how we create value beyond ourselves, we can take on the elephant in the room and learn how to build our own businesses in a way that can hold value to a potential buyer. The first step is to think practically about potential buyers.

WHO WOULD WANT TO BUY MY BUSINESS?

The key to answering this question is to identify potential “interested parties” and figure out what value your business could provide them. If you can approach an interested party with potential for growth, they may consider buying your company instead of trying to grow their own organically. Here are a few suggestions for where to start your search.

Fellow Translators: If you have trusted colleagues who specialize in fields similar to yours, it might be worthwhile speaking to them to see if they have any interest in expanding their business through buying yours.

Boutique Translation Companies: Smaller companies who are looking to expand in your language set or field of specialization.

Main/Secondary Beneficiaries: Consider interested parties in your industry who may not currently focus on translation or editing, but may want to add such services.2

Now that you have a few ideas for who might want to buy your business, you need to analyze the business critically and think about what can be done to make it relevant and attractive to a potential buyer. The more confidently you can address the following issues, the more value you can add and the more attractive the business will look to a potential buyer.

8 STEPS TO ADD VALUE BY IMPROVING YOUR BUSINESS

1. Ironclad Numbers—Know Your Accounting: All stable businesses start with the most tedious part of the job—finances. Thoughts of selling or even evaluating a business can’t start until you audit the numbers and make sure they are defendable. Do you know what your profit/loss statement was last month? Do you have a separate bank account for your business? Do you know the current balance in your account? If you’re serious about evaluating the business, it’s worth considering hiring a professional accounting or auditing firm to complete a review of your finances and give you tips for how to improve your financial standing.

2. Mile 1, Not Mile 26—What Can Your Business Become? It can be tempting to look back at what you’ve accomplished over the years and try to estimate the value of the business based on that success. However, it’s much more critical to get into the mindset of a buyer and conduct a thorough analysis to see how feasible it would be for someone to take what you’ve created and potentially grow the business to something even greater than it is today. Remember, you may be at mile 26 of your marathon, but your buyer is only at mile one and needs to see what could be coming ahead. Can your model find success in a different market, specialty, or language set? Do you have a unique work process that differentiates you from others that would be difficult to replicate?

Another question worth considering is whether you can cross-sell new services to your clients in addition to your core business. For example, in the world of academia, translators can offer formatting, indexing, and other services that are important to their clients. Your business may have the potential to open up new channels for your buyer that they didn’t have before (be it new languages, geographic reach, cultural understanding, or otherwise). You need to make it easy for others to see this potential.

3. The Golden Rule of Seesaws—Diversify Your Client Base: One question every potential buyer will want answered is how much of the business is dependent on a single client. Think about what would happen if your biggest client left tomorrow. If one client accounts for more than 25% of your work, that can be a big liability and create an imbalance that presents greater risk to a potential buyer. A business that profits $100,000 and has 100 clients can actually be more valuable than a business that profits $125,000 and has five clients.3

The same rule applies for the services we pay for. It’s important not to be overly reliant on one employee, freelancer, or service provider. Think about a backup plan for every system you have in place and how complex it would be to switch providers or replace a departing employee. In addition, consider how complicated it would be for someone else to come in and implement a change or tweak your workflow process without your help.

4. Reverse the Rollercoaster—Improve Cash Flow Processes: Cash flow comes down to the simple question of how quickly you’re paid for your work relative to when you need to pay your expenses. If you pay suppliers at the end of the month but only collect what you’re owed after 60 days, you’ll run out of money. Cash flow issues are one of the most common reasons businesses fail.4 When a potential buyer comes to check out the business, the first thing they’ll want to know is the payment terms you have in place for clients and suppliers. This is why agencies often have long payment terms. While I’m not suggesting adopting agency payment terms with your suppliers, it may be worth considering asking clients for (at least partial) payment up front so that you can continue to pay your suppliers on time while not being crippled by cash flow issues. One way to encourage clients to pay in advance is to incentivize early payment.

5. When Did You Drink Your Last Coke? Repeat Business is Critical: The average citizen of the world consumes a Coca-Cola product once every four days.5 One of the secrets of the Coca-Cola company’s success is its ability to attract repeat customers. If you want to succeed in selling your business, your clients must be on board, which requires their trust and loyalty. How often do your clients return with new assignments? What percentage of your clients are repeat and what percentage are new? How big are the projects from returning clients? In other words, how loyal are clients to you and your brand? Loyal clients can also help you gain “social proof,” meaning that your clients talk positively about you online and your positive reputation creates positive word of mouth referrals (the best kind!).

6. Be a Fruit Loop in a Bowl of Cheerios—Stand Out from the Competition: The more specialized you are and the more you stand out among peers and competitors, the more value is created. Review your marketing materials, such as your website or newsletters. What makes you different? Is this difference clearly visible to the average visitor? Does anyone care deeply about the services you provide?

One way to differentiate yourself and encourage loyalty is by providing clients with content that is thought provoking.6 Another way to set yourself apart is to take a positive attitude when others are defeatist. If the word on the street is how Google Translate is taking business away from translators, be the translator that demonstrates how your translations are inherently superior to anything a machine can produce.

7. The Disney Principle—Customer Satisfaction: You’ve likely been asked to fill out a customer satisfaction survey for some product or service. There’s one simple question that all major companies, including Disney, Apple, Google, and Facebook, ask: “How likely are you to recommend this service to a friend?” The collected answers to this question are known as the “net promoter score.”7 True satisfaction is reflected by people willing to personally go out on a limb and recommend your services to others.

This is why you need to start tracking your success with clients. It’s important that this evidence be more than anecdotal and can be backed up by data. Celebrating success and learning from critique is the only way businesses can grow. That may mean spending more time making sure your current clients are happy than on recruiting new ones. If you can demonstrate a high level of customer satisfaction, the value of the business can skyrocket.

8. Letting Go—How Dependent Is the Company on You? It’s important to document the processes used in your business. While no one translates the same way, there are concrete and repeatable actions that can be modelled and copied by others.8 Think about what processes can be automated to make things easier for someone else. For example, if you’ve created glossaries or termbases, these may be able to give your buyer a step up. Selling your business also requires the humility to say that there might be someone else in the world who can translate materials in your niche at a high level.

WHAT WILL YOUR LEGACY BE?

Selling a translation business isn’t a very common practice and comes with significant obstacles. However, by improving the value of your business while still working, you can create a system that’s efficient and sellable. You’ll also have a better chance of passing the business on to someone else when the time is right. This process requires reflection, honesty, and even the fortitude to let go.9 Parting with a business can be difficult and painful, but it can also be an important step. Beyond the financial considerations, it’s important to remember that you’ve created a legacy. Therefore, it’s important to take steps now to ensure that others will value what you’ve created and want to continue developing the business after you’ve moved on. What do you want the legacy of your business to be?

Notes
  1. This article is based on a presentation given at the 2017 ATA Annual Conference in Washington, DC. You can find a recording of the full presentation here: http://bit.ly/Staiman-ATA58.
  2. Davies, Stuart. “Small Business Growth through Acquisitions,” http://bit.ly/Stuart-acquisitions. One example is academic publishers who have added language services to their portfolio to expand the range of services they offer their clientele.
  3. Kokemuller, Neil. “Diversification and Its Importance,” http://bit.ly/Neil-diversification.
  4. Huls, Alexander. “The Key to Managing Profit and Cash Flow for Your Small Business and Knowing the Difference between the Two,” http://bit.ly/Huls-small-business.
  5. Bhasin, Kim. “15 Facts about Coca-Cola that Will Blow Your Mind,” http://bit.ly/Kim-Coca-Cola.
  6. For an example from the world of academia, see: Lagotte, Brian. “Academic Editing Tips: How to Use Your Abstract as a Tool to Create New Publishing Opportunities,” http://bit.ly/Lagotte
  7. Information on Net Promoter can be found at http://bit.ly/Net-Promoter.
  8. For more on this topic, see Warrillow, John. Built to Sell: Creating a Business That Can Thrive without You (Portfolio, 2012), http://bit.ly/Warrillow-sell.
  9. Handelsman, Mike. “Managing the Emotional Toll of Selling Your Small Business,” http://bit.ly/Handelsman-small-business.

Avi Staiman is the founder and managing director of Academic Language Experts, a company based in Jerusalem, Israel, that has helped clients publish their academic research since 2011. Prior to founding the company, he worked as a freelance translator and editor in the humanities and social sciences. He has an MA in education from the Hebrew University of Jerusalem. Contact: avi@aclang.com.

Etimología de ‘chocolate’

Chocolate es una palabra de origen náhuatl. El náhuatl es una de las lenguas de las primeras naciones americanas. Pertenece a la familia uto-azteca. Fue la lengua franca del Imperio azteca de Tenochtitlán antes de la llegada de los españoles. Todavía hoy la hablan alrededor de un millón y medio de personas en México.

La etimología del sustantivo chocolate es objeto de discusión. Parece claro que el elemento final -late procede de atl, que significa ‘agua’ en náhuatl. Por su parte, el componente inicial choco- podría proceder de xócoc (‘agrio, amargo’). Por tanto, el chocolate sería un ‘agua amarga’. Los pueblos centroamericanos ya consumían bebidas a base de cacao desde mucho antes del encontronazo con los europeos. Sin embargo, la idea de añadirle azúcar es una innovación de los europeos.

El término está atestiguado en nuestro idioma desde 1570 aproximadamente. Encontramos la palabra por primera vez en la Historia natural de la Nueva España del médico toledano Francisco Hernández:

(1) La tercera especie de bebida, llamada chocollatl, se prepara con granos de póchotl y de cacahóatl en igual cantidad y dicen que engorda extraordinariamente si se usa con frecuencia [Francisco Hernández: Historia natural de la Nueva España].

Como vemos, Hernández utiliza la forma chocollatl. Además, ya se había percatado de que el chocolate engorda (es lo que pasa con casi todas las cosas buenas en esta vida).

Unos años después, en 1590, ya encontramos la forma actual: chocolate. La tenemos documentada en la Historia natural y moral de las Indias del jesuita José de Acosta. Reproduzco a continuación el fragmento en que describe la bebida conocida como chocolate, que causaba furor en el México de la época:

(2) El principal beneficio de este cacao es un brebaje que hacen, que llaman chocolate, que es cosa loca lo que en aquella tierra le precian […] Y en fin, es la bebida preciada y con que convidan a los señores que vienen o pasan por su tierra los indios; y los españoles (y más las españolas hechas a la tierra) se mueren por el negro chocolate. Este sobredicho chocolate dicen que hacen en diversas formas y temples: caliente y fresco y templado. Usan echarle especias y mucho chili; también le hacen en pasta, y dicen que es pectoral y para el estómago, y contra el catarro. Sea lo que mandaren, que en efecto los que no se han criado con esta opinión, no le apetecen. El árbol donde se da esta fruta es mediano y bien hecho, y tiene hermosa copa; es tan delicado, que para guardalle del sol y que no le queme, ponen junto a él otro árbol grande, que sólo sirve de hacelle sombra, y a éste llaman la madre del cacao [José de Acosta: Historia natural y moral de las Indias].

El texto nos confirma que el chocolate primero se consumió como bebida, que se condimentaba con especias y que a veces se consumía picante. De América pasó a España y desde allí se extendió rápidamente por toda Europa. En todos los lugares despertaba el mismo entusiasmo, a pesar de tratarse de un alimento de superlujo (o quizás precisamente por eso). Como suele suceder en estos casos, el nuevo producto llevaba de la mano el nombre con el que primero se le conoció. Así, la lengua castellana se convirtió en el vehículo que introdujo esta palabra americana en los diferentes idiomas de Europa. Hoy chocolate es un internacionalismo y su expansión ha llegado a tal punto que se ha convertido prácticamente en una palabra universal.

El naturalista sueco Linneo bautizó al árbol del cacao como Theobroma cacao, que es lo mismo que ‘alimento de los dioses’ (pero dicho en griego para mayor claridad).

En fin, voy a dejar este artículo aquí y me voy a zampar media tableta de chocolate porque de tanto escribir sobre él, al final me han entrado ganas de saborearlo. Y me da igual que engorde.

¿QUÉ ES EL MÉTODO GRAMÁTICA-TRADUCCIÓN?

Una lengua es, a grandes rasgos, una herramienta que permite la comunicación entre dos o más personas. El origen de una lengua es eminentemente oral, y la escritura es tan solo un código que permite plasmar en un soporte la palabra hablada. De hecho, aún se conservan lenguas —como, por ejemplo, las lenguas chinantecas, en México— que carecen de escritura. Podríamos decir, por tanto, que una lengua puede carecer de escritura, pero nunca de oralidad. 

Esta breve introducción nos conduce a hablar de los métodos que se emplean tanto en la enseñanza como en el aprendizaje de una segunda lengua. Cada individuo puede encontrar en el estudio de una lengua diferentes motivaciones, pero el propósito de aprender una lengua es, como hemos dicho, comunicarse con otras personas. No obstante, en otros casos el objetivo de estudiar una lengua es aprender a leer su literatura y a traducir a nuestra lengua. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, en la enseñanza de las lenguas clásicas. El latín y el griego clásico no se estudian para comunicarnos con otros hablantes de latín —que los hay— o de griego clásico, pues en ese caso sería más útil aprender cualquier lengua romance o griego moderno. Se estudian para comprender los textos escritos en tales lenguas. 

Cuando se enseña una lengua clásica, por lo general, se emplea el llamado método gramática-traducción —que también se conoce como método tradicional—. Su enseñanza consiste en tener una buena base gramatical para, posteriormente, aplicar los conocimientos de gramática en la traducción de oraciones o textos. O dicho de otro forma: se trata de un método esencialmente deductivo, porque primero se enseña la teoría —en este caso, la gramática— y después se pone en práctica en los ejercicios de traducción. Por tanto, es una forma de aprendizaje centrada en el plano escrito y que siempre tiene en cuenta la lengua materna, a la que se traducen las oraciones de la lengua que se está aprendiendo.

Además de prevalecer la lectura y la escritura, en este método también tiene bastante peso el vocabulario, que en muchos casos se aprende de memoria a partir de listas. Quienes hemos estudiado lenguas clásicas no podemos olvidarnos de los largos listados de términos correspondientes a las diferentes declinaciones. El fin último de conocer ese vocabulario no es ponerlo en práctica en una conversación, sino el de traducir oraciones. En una frase se activan diversas cuestiones gramaticales: la sintaxis, el caso gramatical, el género y número de las palabras, su morfología, la clase gramatical a la que pertenecen, etc.

Buena prueba de que este método no tiene como objetivo la comunicación redunda en que no se imparte en la lengua que se está enseñando —siguiendo con el ejemplo anterior, habría que pensar en el difícil ejemplo de impartir una clase en latín o griego clásico—, sino que siempre se tiene como base la lengua materna.

EL MÉTODO REFORMISTA, UNA FORMA OPUESTA DE ENSEÑAR Y APRENDER

En la actualidad, el método gramática-traducción convive con el método reformista, que es diametralmente opuesto. Este método, impulsado por los lingüistas H. Sweet, W. Viëtor y  P. Passy, consiste en otorgarle un mayor peso a la lengua hablada y, por tanto, también a la fonética y a la conversación. Uno de los principales problemas que tenemos los hispanohablantes a la hora de aprender inglés es que primero vemos la palabra y después tratamos de pronunciarla; en este método, la propuesta es la contraria: primero se enseña la fonética y luego la forma escrita —por tanto, prevalece la oralidad frente a la escritura—. Además, el conocimiento de la gramática es de carácter descriptivo más que normativo. De este modo, se aprende una lengua en su uso, sin juzgar qué es lo correcto o incorrecto gramaticalmente.

También es preciso señalar que las reglas gramaticales pasan a un segundo plano; a diferencia del método gramática-traducción, este es un método inductivo, es decir, del caso concreto a la generalización. Por tanto, quien aprende debe ser capaz de establecer generalizaciones a partir de las situaciones concretas en las que se ha desenvuelto. Otra diferencia con el método gramática-traducción es que, por lo general, la segunda lengua es la lengua en la que se aprende dicha lengua. O dicho de otra forma: así como una clase de latín se imparte en español —a partir del método gramática-traducción—, una clase de inglés, francés o italiano puede impartirse en inglés, francés o italiano siguiendo el método reformista.

Como inciso, es pertinente mencionar que no siempre se aplica el método gramática-traducción en la enseñanza de las lenguas clásicas. Un profesor de la Universidad de Navarra, Álvaro Sánchez-Ostiz, imparte la asignatura Lengua latina y su cultura en latín, como puede verse en este vídeo:

A la hora de aprender una segunda lengua, el método grámatica-traducción puede resultar demasiado alejado del propósito que tiene cualquier sistema de habla. El hecho de que requiera una amplia base léxica y gramatical no solo puede mermar el interés del alumno, sino que, además, no tiene por qué resultar útil en una conversación. Cualquier palabra puede tener diferentes significados en función del contexto en que se aplique; por tanto, obviar los contextos en una lengua es negar su dimensión pragmática, tan importante como la semántica a la hora de aprenderla.

En definitiva, los métodos de aprendizaje de una lengua resultan fundamentales a la hora de desarrollar las competencias que nos permitan comunicarnos de forma eficaz. En el caso del método gramática-traducción, como hemos visto, lo fundamental no es la comunicación en sí —ya sea oral o escrita—, sino la adquisición de una base gramatical y la correspondiente práctica en la traducción. Por eso, en nuestros días, son otros métodos los que interesan más a los estudiantes de segundas lenguas puesto que ofrecen un enfoque más centrado en el uso y más alejado de lo puramente gramatical y memorístico.

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BRINGING YOUR TEXT TO LIFE: THE SCIENCE OF HIGH QUALITY BIOLOGY TRANSLATION AND EDITING

The field of biological sciences is global, highly competitive, and fast-moving. It centers around substantial research and development that is continually documented and published. Disseminating knowledge globally is critical in the biology industry. It facilitates international collaboration, enables clinical trials to be conducted, and spreads data that can be used to support or refute knowledge in many specific fields. Between private companies, public research centers and universities around the world, hundreds of billions of dollars are invested in this industry.

Because the field of biological sciences is such a large and global market, language experts with a biology background are in high demand. Therefore some biology researchers become writers, editors, and translators for academic journals, trade publications, biotech companies, clinical research companies, and pharmaceutical companies.

Biology Editing

While English is the main language in which papers are written and research is communicated, it is worth noting that one-fifth of biological, environmental and agricultural research is published in four other major languages: French, Portuguese, Spanish and Mandarin.

A high-quality scientific article goes well beyond simply reporting the data and findings. As Root-Bernstein and Ladle explain:

Science is never just about the data. The language in which we communicate affects our confidence and our ability to persuade, our expression of complex and nuanced ideas and information, and our judgments of the value of new ideas and their authors.

In other words, the way we communicate our findings can be as important as the data we present. Editors who cannot fully understand and appreciate the nuances of a text, cannot edit and improve it, even if it is written in their native language.

Research in the biological sciences specifically demands specialized field knowledge in order to understand the concepts, methodology, and findings. Subject experts are best equipped to detect and correct errors and inconsistencies. Even a few small errors can influence chances that the paper will be published. Even more, errors can affect the impact of the research around the world.

The Unique Challenges of Biology Translation

Many biological scientists use their limited research funds on translation and editing services because they realize the importance of accuracy and quality in publication. However, generic translation services are not equipped to deal with, nor understand, the scientific technicalities, nuances, and language of the biological sciences.

To cite one common obstacle, biology texts are often chock full of acronyms and abbreviations, which may not translate easily. The translators need to transliterate and explain the terms to ensure the translation is accurate. This requires a high level of skill and specialization in both languages and the subject area.

Commercial Biology Translation

Biological sciences companies rely on specialized, scientific translators to help them reach global markets. The biological sciences industry is also highly regulated, and specialized translators ensure that these firms can meet the international regulatory requirements of agencies such as the FDA, PMDA, EMA, and CFDA. They, therefore, need high level and exact translations.

Both professional scientific editing and scientific translation are absolutely essential for biology writers who want to disseminate their work across the globe and boost their papers’ citation rates. In addition, scientific editing and translation are vital for biological sciences companies that want to enter new markets, adhere to regulatory standards, and avoid translation mistakes that can lead to lawsuits and other costly problems.

By hiring a professional academic translator or editor, you are taking the right first step on the road to publication. In today’s competitive publication environment finding the right language expert can propel your research and help you achieve your goals.

Digitata manent: quanto conta l’italiano nella nostra “onlife”, secondo Vera Gheno

Non si può certo dire che Vera Gheno manchi di versatilità: sociolinguista, docente, traduttrice, membro della redazione di consulenza linguistica dell’Accademia della Crusca, della quale gestisce anche il profilo Twitter, partecipa instancabile a numerosissimi eventi in tutta Italia per approfondire i temi legati alla lingua mediata dal computer e all’influenza dei social sulla nostra vita. Come se non bastasse, è anche autrice di due fortunati libri editi da Franco Cesati: Guida pratica all’italiano scritto (senza diventare grammarnazi) (2016) e Social-Linguistica. Italiano e italiani dei social network (2017), due testi nati da esigenze diverse e ormai diventati imprescindibili per chiunque lavori con la lingua italiana nell’ecosistema iperconnesso di oggi… o semplicemente ami esprimersi con una buona dose di consapevolezza.

In questa intervista ci parla proprio delle sue due creature, che presenterà a TradPro – Una giornata di formazione e networking per traduttori e professionisti delle lingue, spiegandoci, con la consueta lucidità, quanto sia importante per noi traduttori conoscere a fondo l’italiano e usarlo come si deve, nel lavoro e nella nostra onlife.

Tutta la tua carriera ha al centro la lingua italiana e i suoi molteplici usi, dalle traduzioni letterarie alle sintesi di Twitter. Ci sveli come si è concretizzata l’idea di scrivere una Guida pratica all’italiano scritto e come hai affrontato questa tua prima esperienza da autrice?

Il libro nasce da una decina di anni di esperienza come docente di un laboratorio di italiano scritto per il corso di laurea di scienze umanistiche per la comunicazione all’università di Firenze. Non avevo, però, mai pensato di raccogliere i materiali del corso in alcun modo, se non fosse stato per la mia personale fata turchina: Silvia Columbano, allieva del mio corso molti anni addietro, diventata poi valente redattrice presso la casa editrice fiorentina Franco Cesati. È stata lei a contattarmi e a lanciare l’idea di pubblicare la Guida; io non ci ho messo molto ad accettare questa nuova sfida. E così è nato il mio primo libro, in cui ho condensato non solo quanto imparato dal confronto costante con generazioni di studenti, ma anche tutto quello che mi è passato sotto il naso gestendo il profilo Twitter dell’Accademia della Crusca in termini di convinzioni, stereotipi, fissazioni e bufale inerenti alla lingua.

La tua Guida ha una parentesi curiosa che recita Senza diventare grammarnazi. Puoi spiegarci chi sono i grammarnazi e perché è consigliabile non diventarlo?

I grammarnazi sono persone pedanti, che passano il tempo dando la caccia agli errori altrui, risultando in questo modo estremamente antipatiche. Normalmente non si tratta di soggetti con una conoscenza approfondita della lingua; piuttosto, si basano su nozioni scolastiche ormai “imbalsamate” (per esempio: “a me mi non si dice”; “le persone non si arrabbiano, quello lo fanno i cani. Le persone si adirano”), che non tengono conto della natura complessa e fluida della norma linguistica. In altre parole, la norma quasi mai è fatta di bianchi e di neri, ma molto più spesso è come una scala di infinite sfumature di grigio. Raramente si può dire che una cosa sia giusta o sbagliata, ma occorre invece considerarla assieme al suo contesto per capire se sia più o meno adatta a questo. Praticando la riflessione metacognitiva sulla lingua, si tende a comprendere meglio questa sua natura complessa, il suo essere un organismo vivo e mobile, e si passa dallo stadio di si dice/non si dice a quello di si dice in un certo caso/non si dice in un altro caso. Insomma: massima attenzione per l’uso della propria lingua, ma senza diventare maestrini rigidi e pedanti.

Secondo la tua esperienza, quanto coccoliamo la nostra lingua noi italiani e quanto, invece, la maltrattiamo? E pur essendone parlanti, la conosciamo davvero o per noi rimane ancora un mistero tutto da svelare?

La lingua ha alcuni scopi centrali: quello di descrivere con precisione la realtà che ci circonda e quello di supplire ai bisogni dei suoi parlanti. Come tutti i nativi di un certo idioma, anche noi italiani tendiamo a bistrattare la nostra lingua perché la diamo un po’ per scontata: in fondo, la parliamo sin dai primi anni della nostra vita… e invece è una competenza incredibile, quella del linguaggio: è anche una delle caratteristiche che più identificano il genere umano. Siamo gli unici animali sulla Terra in grado di usare un sistema di comunicazione così avanzato. È un peccato, quindi, usare la propria lingua madre in maniera sciatta e superficiale. Purtroppo, molto spesso è così. E gran parte di essa rimane, per la maggior parte dei parlanti, un vero mistero. Si pensi solo che una persona mediamente acculturata conosce qualche decina di migliaia di parole (ne usa attivamente molte meno), e che un dizionario come lo Zingarelli ne contiene circa 145.000, che tra l’altro sono solo una parte di tutto il lessico dell’italiano, che ammonta a diverse centinaia di migliaia di termini. Possiamo continuare a studiare la nostra lingua madre per tutta la vita, e comunque non arrivare mai a conoscerla interamente, anche solo a livello di lessico, dato che anche mentre la studiamo essa cambierà per adeguarsi ai nuovi bisogni dei suoi parlanti.

Il tuo secondo libro si intitola Social-linguistica. Italiano e italiani dei social media. Come e a che scopo è nato il desiderio di scrivere questo “diario di bordo” della tua esperienza sui social media?

Frequento la rete da vent’anni, social network compresi (in fondo, newsgroup e chatline non sono altro che dei proto-social, anche se all’epoca nessuno li chiamava ancora così). Stando da così tanto tempo in rete, ho avuto il privilegio di assistere a una serie di evoluzioni interessantissime: la popolarizzazione della comunicazione mediata, prima appannaggio di pochi fortunati che potevano permettersi un computer, la nascita di Facebook, i cambiamenti delle persone nella nuova società iperconnessa. Ho voluto scrivere Social-linguistica come ringraziamento, per condividere con altre persone le mie conoscenze, perché ritengo che alcune di queste possano essere utili a chiunque voglia utilizzare internet e i servizi resi disponibili da essa in maniera intelligente. I nativi cartacei spesso si sentono a disagio nello stare online, e quindi si privano di questa esperienza per paura di sbagliare, mentre i nativi digitali sovente non sono anche alfabetizzati digitali e commettono a loro volta un sacco di errori; io vorrei dare qualche dritta su come tutti possiamo vivere la nostra onlife, come la definisce Luciano Floridi, in maniera soddisfacente, sfatando anche tanti miti spaventosi che circondano il mondo della rete. Internet non fa affatto male, se usata bene. E tutti possiamo farci le competenze minime per poterla vivere in maniera costruttiva.Che nessuno si faccia spaventare dal titolo: è soprattutto un viaggio, a tratti divertente, tra i nostri tic linguistici e comunicativi in qualità di abitanti della rete.

Credi, come sostengono molti, che l’avvento dei social abbia semplicemente portato alla luce comportamenti e idee che prima rimanevano confinati nella stretta cerchia delle conoscenze, o che abbia realmente modificato il nostro modo di pensare, esprimerci e interagire?

Credo un po’ entrambe le cose. Sicuramente, se in rete esistono aggressività, discorsi di odio, bullismo, stalking e tutte le altre forme di comunicazione deragliata che vediamo quotidianamente, è perché ce le portiamo dietro dalla vita reale: non è che uno diventi xenofobo o misogino o violento magicamente davanti (o dietro) a uno schermo. Certo, è altrettanto vero che la mediatezza della comunicazione rende più complicate le cose. In parole povere, è senza dubbio più semplice odiare chi non vediamo in faccia, chi non abbiamo di fronte. Con l’effetto disinibente della rete occorre sicuramente fare i conti.

D’altro canto, la tecnologia ha cambiato il nostro modo di pensare, anzi, di conoscere la realtà. Che cosa comporta, in termini cognitivi, il fatto di avere virtualmente qualsiasi informazione a portata di mano, anzi, di click? Il problema non è più la reperibilità delle informazioni, quanto la voglia di fare quel click, e di farlo in modo ragionato. Una delle competenze che stanno diventando centrali in questi anni è quella di riuscire a riconoscere la validità di una fonte, di saper leggere i risultati che ci fornisce Google in maniera intelligente. Oggi leggiamo tanto, ma ipotesti (definizione di Elena Pistolesi) più che testi interi; scriviamo tanto, ma di nuovo soprattutto testi brevissimi, frammentari, piuttosto che testi lunghi; comunichiamo, anche, tanto – praticamente di continuo – ma sovente in maniera superficiale.

Ricordiamo una cosa, per me fondamentale: che la comunicazione “elettronica” debba per forza essere veloce e sciatta è un mito. Proprio perché si tratta in linea di massima di comunicazione scritta, in realtà nulla ci vieta di prenderci il tempo per rileggere quanto stiamo per pubblicare in rete. Ci possiamo permettere il lusso del minuto in più di riflessione su quello che abbiamo scritto, considerato anche che qualsiasi cosa immessa nella rete diventa difficilissima da eradicare. Mai come ora è vero che scripta manent. Anzi, digitata manent: un motivo valido per concedersi una velocissima rilettura.

Infine, proviamo a rubarti uno scoop: hai già in programma un terzo libro? O se mai dovessi metterlo in agenda, quale tema ti piacerebbe affrontare?

Al momento, sono impegnata in un progetto molto ambizioso con il mio “partner in crime” Bruno Mastroianni. Assieme a lui, reduce dalla stesura del volume “La disputa felice”stiamo lavorando sui temi dell’etica della comunicazione, che giudichiamo una delle questioni centrali di questi anni e degli anni a venire. I molti incontri che teniamo nelle scuole in giro per l’Italia ci stanno aiutando a capire la direzione nella quale andare con le nostre riflessioni.

Vera copiaSociolinguista specializzata in Comunicazione mediata dal computer, Vera Gheno svolge attività di docente universitaria ed è membro della redazione di consulenza linguistica dell’Accademia della Crusca, ente per il quale gestisce anche il profilo Twitter. Traduce letteratura dall’ungherese all’italiano da più di quindici anni ed è autrice di due saggi di linguistica: Guida pratica all’italiano scritto (senza diventare grammarnazi) (2016) e Social-Linguistica. Italiano e italiani dei social network (2017), entrambi per Franco Cesati Editore.

LA RETRAITE DU TRADUCTEUR

Trop jeune pour y penser ? Détrompez-vous ! Le vieillissement des très nombreux baby-boomers met en péril le système de retraite par répartition dans la plupart des pays occidentaux. Contrairement à ce que voudraient nous faire croire nos politiciens (souvent plus âgés que nous), la France n’échappera pas à la flambée des cotisations et au déficit, voire à la faillite, des caisses de retraite. Sachez en outre que vos maigres cotisations de professionnels libéraux sont déjà bien loin de vous garantir une retraite dorée. Comme la plupart des chefs d’entreprise, vous devrez donc économiser si vous souhaitez arrêter de travailler avant votre mort, autant donc regarder dès aujourd’hui la situation en face et prendre les mesures nécessaires…

 

LE POINT SUR LA SITUATION ACTUELLE

Les traducteurs sont des professionnels libéraux, leur retraite est donc administrée par la CNAVPL (Caisse nationale d’assurance vieillesse des professions libérales) à laquelle sont rattachées dix caisses distinctes (les sections professionnelles) assurant pour son compte le recouvrement des cotisations et le service des prestations du régime. La section professionnelle des traducteurs s’appelle la CIPAV (la Caisse interprofessionnelle de prévoyance et d’assurance vieillesse des professionnels libéraux). En prévision de votre future retraite, vous cotisez obligatoirement à un régime de base et à un régime complémentaire.

Auto-entreprises

Si vous êtes auto-entrepreneur, vos cotisations au régime de base et au régime complémentaire sont calculées sur le total des recettes de votre entreprise, donc versées seulement si vous réalisez un chiffre d’affaires. Mais pour pouvoir effectivement valider des trimestres de retraite, votre chiffre d’affaires (après déduction d’un abattement forfaitaire de 34 %) doit dépasser certains seuils :

Activité Validation 1 trimestre Validation 2 trimestres Validation 3 trimestres Validation 4 trimestres
Prestations de service BNC et activités libérales 2 166 € 4 332 € 6 498 € 8 664 €

Suite à la réforme de l’auto-entreprise, ces seuils ont été abaissés en mars 2014. Pour vérifier si vous avez rempli ces conditions depuis la création du régime en 2010, visitez le site myAE.fr.

En février 2014, un rapport de la Cour des comptes a relevé dimportantes irrégularités dans la gestion des retraites des auto-entrepreneurs par la CIPAV. Cette dernière n’aurait notamment pas inscrit leurs cotisations sur ses comptes et donc pas enregistré leurs droits à la retraite ! Encore plus grave, elle semblerait minorer les droits à la retraite complémentaire des auto-entrepreneurs en leur attribuant un nombre de points de retraite inférieurs à ceux auxquels ils pourraient prétendre. Pour remédier à la situation, la Cour des comptes a émis des recommandations urgentes afin que les droits à la retraite des auto-entrepreneurs soient régularisés, mais dans sa réponse à ce rapport le président de la CIPAV a préféré tout nier en bloc et demander la création d’une caisse autonome de retraite spécifique à la population (sic) des auto-entrepreneurs.Face à cette attitude déplorable, les associations professionnelles s’organisent. Si vous souhaitez exprimer votre mécontentement, adressez-vous à la Fédération des auto-entrepreneurs (FEDAE).

 

Autres entreprises individuelles

 

Pour les autres traducteurs indépendants, le régime de retraite de base repose sur un principe de cotisation en deux temps : la cotisation provisionnelle et la régularisation (cotisation définitive). Vous cotisez à ce régime en fonction de vos revenus de l’année N-2 ou en fonction du revenu estimé pour l’année en cours si vous venez de créer votre entreprise. Si votre revenu professionnel 2014 s’avère supérieur au revenu anticipé, une majoration sera appliquée lors de la régularisation de votre cotisation 2014, en 2016 (majoration de 5 % si le revenu définitif est inférieur ou égal à 1,5 fois le revenu estimé et majoration de 10 % si le revenu définitif est supérieur à 1,5 fois le revenu estimé).

La retraite de base des professions libérales présente en outre une particularité : depuis 2004 et contrairement à la plupart des régimes de base, c’est un régime à points. Ces points sont acquis par une cotisation répartie en deux tranches :

  • la tranche 1 correspond à la partie du revenu inférieure à 85 % du plafond de la Sécurité sociale et sur laquelle vous versez une cotisation de 10,10 % en 2014. Cette cotisation donne droit à un maximum de 450 points. Le plafond de la Sécurité sociale s’élevant en 2014 à 37 548 € par an, la tranche 1 correspond donc au revenu inférieur à 85 % de cette somme, soit 31 916 €.
  • la tranche 2 correspond à la partie du revenu allant de 85 % à cinq fois le plafond de la Sécurité sociale (soit de 31 916 € à 187 740 € en 2014). Le taux de cotisation affecté à cette tranche est de 1,87 % cette année et donne droit à un maximum de 100 points.

Pour les périodes antérieures à 2004 (avant la mise en place du régime actuel à points), 100 points sont attribués par trimestre cotisé.

Le montant de la retraite des professions libérales est calculé suivant trois paramètres : le nombre de points acquis, la valeur du point et le taux de liquidation. Sachant que la valeur du point est fixée par décret au 1er avril de chaque année, le taux de liquidation varie selon la durée d’assurance (calculée en trimestres). Ce montant pouvant être réduit par un coefficient de minoration (décote) si vous n’avez pas cotisé le nombre requis de trimestres.

Les conditions pour percevoir une pension de retraite complète sont les mêmes que pour le régime général, soit un âge minimum de départ à la retraite compris entre 60 et 62 ans selon l’année de naissance (pour l’instant !), et entre 65 et 67 ans pour bénéficier du taux plein sans remplir les conditions de durée de cotisation. La durée de cotisation pour prétendre à un taux plein avant 65 ans étant fixée entre 160 et 166 trimestres suivant la date de naissance.

 

LES MOYENS D’ANTICIPER

Vous l’avez sans doute compris : entre une durée de cotisation qui s’allonge et des points dont la valeur à tendance à diminuer, mieux vaut se constituer sa propre cagnotte. Pour cela, différentes solutions s’offrent à vous, mais pour résumer, il faut en retenir trois principales :

 

Le contrat d’épargne retraite dit « Madelin »

 

Le principe de ce placement créé par la loi Madelin est de permettre la constitution d’une retraite complémentaire qui sera restituée sous forme de rente venant s’ajouter aux pensions de retraite obligatoires, tout en offrant une déduction fiscale des primes versées. Autrement dit votre effort d’épargne sera financé en partie par une économie d’impôt.

 

Il existe trois types de contrat retraite Madelin : le contrat monosupport (investi dans des fonds en euros peu rentables, mais totalement sûrs), le contrat multisupport (investi dans des fonds en actions, souvent plus rémunérateurs, mais aussi plus risqués, car dépendant des performances des marchés financiers) et enfin, le contrat en points (qui transforme les sommes versées en points de retraite dont la valeur ne sera connue qu’au moment du départ à la retraite).

 

Le principal avantage du contrat retraite Madelin est la déduction des sommes épargnées de vos bénéfices professionnels, donc plus votre taux marginal d’imposition sera élevé, plus l’économie d’impôts réalisée sera importante. Dans la pratique, les experts en gestion de patrimoine estiment qu’au vu des contraintes, la souscription d’un contrat dans le cadre fiscal de la loi Madelin ne présente un réel intérêt que pour les contribuables dont le un taux marginal d’imposition s’élève au moins à 30 %.

 

En effet, les contraintes sont importantes :

  • Une fois que vous avez adhéré, vous êtes obligé de verser chaque année une cotisation minimum sur votre contrat.
  • Ce type de produit d‘épargne retraite affiche en général un taux de rendement assez faible.
  • C’est un placement « tunnel » qui, sauf quelques rares exceptions, ne peut être débloqué que sous forme de rente à l’âge de la retraite.

 

Le plan d’épargne retraite populaire (PERP)

 

Comme le contrat Madelin, le PERP est un produit d’épargne à long terme qui permet d’obtenir, à partir de l’âge de la retraite, un revenu régulier supplémentaire sous forme d’une rente viagère, mais contrairement à lui, il est ouvert à tous (pas seulement aux travailleurs non-salariés) et peut être reversé sous forme de capital (à hauteur 20 % de la valeur de rachat du contrat ou en totalité pour le premier achat d’un bien immobilier). Le PERP offre surtout l’avantage de n’imposer aucune cotisation minimum, cependant le contrat Madelin est bien plus généreux en terme de déduction fiscale annuelle (maximum 69 464 € contre 30 038 € pour le PERP en 2014).

 

L’assurance vie

 

Si ces contrats « tunnels » relativement contraignants vous font peur, il vous reste toujours le placement favori des Français : l’assurance vie. Ce contrat d’assurance, que les étrangers confondent souvent avec l’assurance décès, permet de faire fructifier des fonds pour un projet à long terme tout en bénéficiant d’un cadre souple et d’avantages fiscaux.

 

Le principal atout de l’assurance vie par rapport aux deux alternatives précédentes est sa flexibilité : pas de cotisation obligatoire, le choix d’une sortie en rente ou en capital, une vaste gamme de supports d’investissement (les unités de compte sur les contrats multisupports peuvent être des actifs financiers de tous types), différents modes de gestion (libre, profilée ou sous mandat) et des frais souvent réduits par une concurrence féroce.

 

Le régime fiscal de l’assurance vie est régulièrement menacé d’être remis en cause, mais reste pour l’instant très favorable aux épargnants. À l’heure actuelle, les gains tirés d’un contrat d’assurance vie sont imposés, mais uniquement en cas de rachat (retrait de fonds), total ou partiel, et ce au prorata des sommes retirées et de la durée de détention du contrat au moment du retrait. Pour un contrat de plus de 8 ans, les rachats annuels sont exonérés d’impôts jusqu’à 4 600 € (9 200 € pour un couple). Au-delà, l’éventuel excédent est intégré au barème de l’impôt sur le revenu, ou, si vous avez choisi le prélèvement libératoire, imposé au taux très avantageux de 7,5 %. En revanche, contrairement au PERP et au contrat de retraite loi Madelin, les versements sur l’assurance vie pendant la phase de constitution de l’épargne ne donnent droit à aucun avantage fiscal.

 

Ces trois différents produits d’épargne peuvent être souscrits auprès des banques, compagnies d’assurance, organismes de prévoyance ou mutuelles. Alors afin d’éviter toute mauvaise surprise à l’heure de remiser vos dictionnaires, faites un point dès aujourd’hui sur votre situation et vos besoins d’épargne pour financer votre retraite !

I vantaggi di parlare diverse lingue

Di questi tempi moderni, a quasi tutti i professionisti viene richiesto la conoscenza fluente di più di una lingua. Sia alle elementari, che alle superiori e all’università, gli studenti devono scegliere un corso di lingue per poter essere promossi. Tuttavia, i vantaggi di parlare più di una lingua va ben oltre la sfera meramente professionale.

Parlare correntemente una seconda lingua (o una terza o una quarta…) può aiutare a connettersi alle proprie radici e retaggio, si sceglie di parlare una lingua parlata dalle precedenti generazioni della propria famiglia. Negli Stati Uniti, tutti hanno un parente immigrante o dall’Europa, dall’Africa, dall’Asia, dal sud America ecc. Imparare la lingua che la propria famiglia parlava prima di imparare l’inglese può certamente essere un modo per capire meglio la storia e i legami familiari.

Inoltre, imparare una lingua straniera è anche salutare per il proprio cervello. Degli studi hanno dimostrato che le persone che parlano diverse lingue hanno una memoria migliore e corrono meno rischi di sviluppare l’Alzheimer. Una volta diventato bilingue è anche più facile diventare polivalente passando da una lingua ad un’altra.

Altri benefici riguardano le differenze culturali, in quanto le persone che parlano diverse linguesono in grado di cogliere le sottigliezze che si perdono nella traduzione, senza dimenticare la comprensione dei film, della musica, e della letteratura senza bisogno di sottotitoli, doppiaggio e traduzioni.

Per concludere, studiare le lingue straniere e parlare una seconda o terza lingua in più della propria lingua madre comporta tanti chiari benefici…e nessun inconveniente.

Fonte: Articolo pubblicato il 2 febbraio 2015 su Trusted Translations

Traduzione a cura di :
Diringbin Sandrine
Dott.ssa magistrale in giurisprudenza madrelingua francese e mediatrice
Cassano d’Adda (MI)